sábado, octubre 21, 2006

Movilizaciones contra la pobreza: Tu turno





Durante esta semana vivimos una campaña de movilización contra la pobreza en el mundo. Las estadísticas sobre la pobreza son escalofriantes y representan el fielato que hacemos pagar a otros para sostenernos: los más pobres, del medio, de otros países, de otras culturas:

  • Cada 24 horas 25.000 personas mueren de hambre.
  • 1000 millones viven con menos de 1 dolar al día.
  • Las guerras y la violencia matan a 900.000 seres humanos al año.
  • 1.200 millones de seres humanos no tienen acceso a agua potable.
  • millones carecen de vivienda adecuada.
  • Existen 840 millones de personas mal nutridas, de los cuales 200 millones son niños menores de cinco años, y 2.000 millones de personas padecen anemia por falta de hierro.
  • 880 millones de personas no tienen acceso a servicios básicos de salud.
  • 2.000 millones de personas carecen de acceso a medicamentos esenciales.
  • Cada semana mueren a causa de la pobreza, más personas de las que murieron como consecuencia del tsunami que se produjo en el sudeste asiático.
  • Cada 3 segundos, un niño o niña muere a causa de una enfermedad que se podía haber prevenido.
  • Para resumir, nada menos que el 80% de la población mundial vive en la pobreza.
  • Se estima que hay doscientos millones de inmigrantes en el mundo, lo que equivaldría a la población del quinto país más poblado.
  • En dos mil cinco las remesas superaron los doscientos treinta y- tres mil millones de dólares en todo el mundo, cifra que supera el Producto Interior Bruto de Irlanda.
  • Hay aproximadamente entre treinta y cuarenta millones de- inmigrantes indocumentados en todo el mundo; a menudo desprovistos de garantías y protecciones que estimamos como derechos humanos fundamentales.
  • De estos inmigrantes indocumentados, entre siete y ocho millones están aquí, en Europa. Del discurso de Mary Robinson en la recepción del Premio Principe de Asturias de Ciencias Sociales.

Vivimos en un mundo de contrastes y diferencias, morimos de obesidad, mientras otros mueren de hambre, el tercer mundo nos parece muy lejos en la pantalla de nuestra televisión mientras se aposenta en los centros y suburbios de nuestras ciudades, en los inmigrantes sin derechos (más) y en todos aquellos que por desgracia, mala elección o los hados del destino cruzan el umbral de la pobreza. (mapa del indice de pobreza).

La pobreza existente en el mundo es generadora de un vector importante e imposible: impele a millones de personas a huir de ella (ya sea por las condiciones medioambientales, las guerras o sociales) y acudir a este primer mundo pleno de bienes materiales que se desustanciándo en lo moral cada minuto entre egoísmos, guerras preventivas y miradas a otro lado en ataraxia tancredista (en 2006 el gasto militar fue quince veces mayor que el gasto en cooperación y ayuda en el mundo, con una brecha que, además, va en aumento).

Por otro lado esa misma pobreza, como el caballo de la Apocalipsis que es, nos obliga a correr para escapar de su maligno influjo. La forma de correr es asegurarnos los bienes, las materias primas, las energías y los recursos, guerra mediante, para que nuestro nivel de vida: dilapidador, erróneo, absurdo, incoherente, irreflexivo pueda posponer “nuestro” desastre un poco más (aunque eso implique negar a otros lo que queremos para nosotros, convertir la miseria de otros en mil veces más grave y en dañar el medio para las generaciones venideras).

La felicidad, por mucho que las coloquemos en un paisaje de Gaughin o escandinavo no existe al menos no en el tercer mundo, casi nunca en los paises en desarrollo y solo en las residencias del primer mundo y estas con el miedo frente a la invasión de los paupérrimos, los negados, los hambrientos, los enfermos.

Estos conceptos: La pobreza en nuestra puerta del dulce primer mundo, el movimiento migratorio de grandes magnitudes, la presión sobre los países del primer mundo y el aseguramiento de los recursos por parte de estos países ricos, es lo que se ha dado en llamar la quinta y sexta guerras mundiales en ciernes (después de la primera, la segunda, la guerra fría o tercera y la guerra al terrorismo 2.0, también llamada la cuarta generación de la guerra). Un futuro terrible de guerra que debemos desactivar, como una bomba, no solo por solidaridad sino por mera subsistencia.

Podemos hacer algo, debemos levantarnos, no solo por la exitosa campaña de publicidad a favor del día contra la pobreza (del 15 y16 de octubre) sino porque el futuro de todos está en juego. Lo contrario a luchar contra la pobleza es el enconamiento en el enfrentarse, en el sistema económico, en las guerras por recursos, y por agua, las guerras demográficas, la presión y el peso de las emigraciones, el deterioro del medio ambiente junto con la diferencia y el conflicto social a nuestras puertas como antecedentes de un futuro, en renuencia del cambio, que nos abocará a pesadillas y al que ni las armas ni los blindajes nos evitará.

Algo hay que hacer, la vieja Europa y la dilapidadora Norteamérica ha de luchar contra el oprobio de la pobreza en su conjunto y, también, de las pobrezas vigiladas que nos son útiles: Los lugares donde se mantienen la pobreza y la miseria para poder producir para el primer mundo a precios bajos, una economía que lleva a los países, los pueblos a tremendos ajustes para comulgar con un sistema que les ahoga y les explota. Todo eso nos acerca al desastre.

Los objetivos del milenio para 2015 de las Naciones Unidas se alejan y los daños cada vez son más palpables, es decir que la muerte, el desastre y la guerra general son cuestión de tiempo, perdón por la declinología y la profecía de desastre.

Como un triste adherido junto a la pobreza, incluso en el primer mundo, está asociada la guerra, la enfermedad, el abuso, la tortura, el horror, el belicismo, la dictadura, la libertad, el daño, la falta de educación y, en general, el autoritarismo y la falta de respeto a los derechos humanos (Ver Lista del índice de desarrollo humano y la tendencia de este índice de la “bondad” de vida de las personas; Definición de índice de desarrollo humano).

¿Vivimos en una sociedad que nos consagra todos sus dones mientras a otros, cada vez más cansados, les aboca a la lucha por la más escarpada lucha por la supervivencia?

¿Qué debemos hacer?

¿Para que la absurda demasía no nos ahogue y esas plusvalías no sean el generador de los odios que nos matarán?

¿Cómo luchar contra el hambre con el estomago a punto de reventar?

¿Cómo luchar contra la injusticia cuando deseamos un medio ambiente dócil y adecuado a nosotros?

¿Cómo ver la pobreza a nuestro alrededor si solo miramos escaparates y envidiamos a próceres malditos en la televisión?

Un levantamiento y una crítica es necesaria y no solo eso, vital. El olvido es la muerte no solo de ellos, sino de nuestra civilización olvidadiza y egoísta.

Hay mucho que hacer, mucho que movilizarse y cambiar de pensamiento para que las estructuras que rigen y constriñen el mundo entiendan que nos encaminamos a un paso adelantado y con la sonrisa/rictus en los labios hacia el cataclismo. Por ejemplo, la mifestación mañana día 21 de octubre, en cuarenta ciudades españolas contra la pobreza y 23 millones de personas en el mundo, o “Levántate” para conseguir los objetivos del milenio en septiembre o en octubre: Rebélate contra la pobreza, Pobreza 0, One. No te quedes exangüe, aporta, se activo y activista (conánimodelucro): una mano es una mano más (makepovertyhistory).

Dixie & bonhamled

La pobreza originaría del egoismo y la vergüenza alejada de Recuerdos del día de mañana.

Nota: Ver documental solidario con ánimo de lucro.

Imágenes:

3 comentarios:

MakePovertyHistory dijo...

Gran post y perfecto título!!!

Un abrazo

Pehuen dijo...

Creo que nos estamos poniendo de acuerdo...
Buen articulo.

Saludos

Pehuen

Joan Planas dijo...

Totalmente deacuerdo, muy bueno, y trabajado! buena actitud ;-)

un abrazo!