miércoles, febrero 28, 2007

Srebenica o al mirar a otro lado

La vida tiene mucho de malabarismo y de equilibrismo.

La Corte internacional de Justicia, la que persiguió a Milosevic, a Karadzic, a Mladic, Babic, a Gotovina y a otros muchos ideólogos y ejecutores del último genocidio en Europa, exculpa a Serbia de los desmanes y matanzas en Srebenica (Bosnia).

Reconoce el juez que Serbia "no hizo por evitarlo" ni "persiguió a los culpables", y aunque fue el mayor beneficiado por la guerra no le declara culpable. De esta manera no tendrá que afrontar las indemnizaciones debidas a las victimas y, al tiempo, se le da un balón de oxígeno internacional.




El ejército yugoslavo, en su mayoría serbio, tras la secesión en 1991 de Eslovenia primero y luego Croacia ejerció una presión bélica para evitar la desmembración del estado y, también, para asegurar los bastiones serbios en Croacia, por ejemplo la Krajina del "heroe" serbio Arkan, y en Bosnia.

El poderío del ejército yugoslavo, ahora serbio, y de los paramilitares se convirtió en una milimétrica estrategia contra croatas, musulmanes y albaneses. Las componendas y tratados entre serbios y croatas perjudicaron aún más a los débiles bosnios.


Serbia en su lider postcomunista y encausado como genocida Milosevic promovió la limpieza étnica como modo quirurgico de separación entre las comunidades trenzadas (ver mapa anterior). Sus acólitos Karadzic y Mladic elaboraron todo un protocolo de asesinato y terror que tiene nombres propios: Mostar, Sarajevo, Srebenica, etc.




En Srebenica más de 8.000 muertos en sus fosas comunes esperaban la responsabilidad del estado que nació y creció de las cenizas de Yugoslavia alimentándose con la muerte de los que habían sido compatriotas (hasta 200.000 asesinados).

Los asesinatos, las matanzas, las violaciones y los abusos ahora se pagan con un silencio, un fallo exculpatorio. La vergonzante inoperancia internacional en la guerra, en Srebenica ahora se convierte en lavado de manos.




Serbia sigue sin colaborar con el Tribunal penal internacional y el peso y valor de su ultranacionalismo se postula como eje para el gobierno de democracia muy vigilada por el pasado.

Bosnia vive todavía marcada por las dos comunidades Serbo-bosnia y Bosnio-croata, que diseñó el asesino Karadzic junto con su ideólogo Milosevic y el presidente de Croacia Frandjo Tudjman, el día a día social y político no olvida esta costura.

Los bosnios, como los judíos tras el holocausto, habrán de esperar con la sospecha de la maquinación y el contubernio para que la justicia aflore. No será ahora.

Grandes desastres y pequeñas verguenzas en Recuerdos del día de mañana.
Bonhamled




Foto: http://www.elmundo.es/elmundo/2004/07/10/internacional/1089462797.html

Mapa étnico-político de Basnia en 1991: http://en.wikipedia.org/wiki/Image:Ethnic_relations_1991.GIF
Foto de los campos de concentración serbios: http://en.wikipedia.org/wiki/Image:Omarska.jpg