sábado, mayo 17, 2008

Victor Jara

Treinta y cinco años después de la muerte de Victor Jara su muerte se resuelve. El director de teatro y músico, primero en Quilapayún y luego en solitario, fue un grito callado pero audible en Chile como metáfora terrible de la América Latina demasiado sojuzgada, vigilada y golpeada por la falta de democracia, pobreza alienante y los poderes internacionales, entre ellos el omnipresente y factótum de EEUU.

La conclusión de la investigación ha sido que el autor material fue uno solo, no se detectaron connivencias, ni se significó en la muerte la totalidad de los muertos y desaparecidos y un Chile que pudo ser otro., solo fue el abuso individual, Mario Manríquez, de un individuo que, probablemente y debido a su edad y cargo, coronel, esten exentos de cumplir pena. Ahí acaba la tortura, la amputación de manos, la muerte en el estadio Chile y la ignominia terrible de Pinochet y sus secuaces asesinos, ladrones, mentirosos e innobles. Esa es la respuesta que hoy da Chile a esta muerte: casi nada, pero dice casi todo. Un ninguneo para volver pretérito lo que para unos es tibio pasado y para otro es injusticia ardiente.

En su “Amanda” ya cantaba esa muerte perdida, terrible que caía como lluvia, como fenómeno atmosférico ocasionado por militarotes ladrones de la voluntad popular y ahora la resolución ha sido de la misma forma, imposible, ineludible, como si solo el tiempo hubiera sido capaz de callar esas voces, como si solo se esperara eso, como si ese agostamiento natural fuera la ordalía terrible de la justicia que, aquejada de toda prisa, resuelve en blanco, en inútil, en final (Menos del 2% de los 4.000 involucrados ha cumplido condena). Mientras tanto el asesino, la imagen del matador: el llamado “El principe” sigue paseando por Santiago, o por cualquier otro lugar del país.

Esta es la desgracia, una justicia que no se cumple, un agravio que no acaba, una dictadura oculta y terrible que desde su ODESSA continúa vigilante en la seguridad de sus delitos contra la humanidad.

Aúnque la vida parezca hoy un poco más miserable seguiremos cantando y funando……Victor Jara: un héroe con las manos en una guitarra porque hay un Chile escrito con futuro, de justicia y de dignidad.

Yo no canto por cantar
ni por tener buena voz
canto porque la guitarra
tiene sentido y razón,
tiene corazón de tierra
y alas de palomita,
es como el agua bendita
santigua glorias y penas,
aquí se encajo mi canto
como dijera Violeta
guitarra trabajadora
con olor a primavera.

Que no es guitarra de ricos
ni cosa que se parezca
mi canto es de los andamios
para alcanzar las estrellas,
que el canto tiene sentido
cuando palpita en las venas
del que morirá cantando
las verdades verdaderas,
no las lisonjas fugaces
ni las famas extranjeras
sino el canto de una alondra
hasta el fondo de la tierra.

ahí donde llega todo
y donde todo comienza
canto que ha sido valiente
siempre sera canción nueva.

Cantantes, cantores, juglares que dicen verdades tan grandes como para costarles la vida. Recuerdos del día de mañana.

Videos:

Documental: La funa de Victor Jara TV3: 1, 2, 3.

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4 comentarios:

Bartleby dijo...

Mucho tiempo sin pasarme por este blog ejemplar, Bonhamled, y lo encuentro con un diseño más joven, muy aligerado de utilidades pero que le sienta francamente bien. Una especie de recuerdos de un futuro más limpio, en el que la estética no es un adorno sino un visado necesario para el análisis, para indagar en cosas interesantes.
Así que le doy la enhorabuena por seguir trabajándolo con esa frecuencia y precisión.

bonhamled dijo...

Gracias amigo Bartleby..puede que sea el "adelgazar" previo a morir. Me cansa mucho esto de escribir.

dan3 dijo...

algo tarde, pero gracias.

bonhamled dijo...

¿algo tarde?