Y esto es así porque la lucha por el interés del capitalismo acaba desembocando en desencuentros que o bien acaban en sangre más o menos licuada, como la de San Pantaleón, o en revueltas y revoluciones, considerémoslas un sarampión del sistema capitalista. La evolución del sistema de libre mercado, si se quiere evitar el “ofensivo” concepto de capitalismo, ha dado más y más herramientas para convertir todo en mercancía, el medio ambiente lo está sufriendo, incluyendo a los seres humanos.
La última, penúltima, versión del mercado, la globalización, reúne los capitales y, al tiempo, reparte más y más las violencias, las sangres y los gritos de dolor pero todo ello en un punto de vista desenfocado malinformado y pixelado. Del otro sistema, el socialista, tan envenenado de realidad estaba, que desapareció entre dictadores castros, alguno se mantiente todavía, y gritos por la libertad.
La política, la guerra, los recursos y en general todo lo que esta tecnobarbarie, que llama Sanpedro, define como “sistema” niega voces, acalla voluntades pero, ahora, cada vez niega más el pan. Los nuevos combustibles, el empleo malicioso de las ayudas internacionales, los intereses, las guerras, la especulación cueste como cueste como estado permanente de producción e influencia acrecentada hacen que cualquier medio y método sea aceptable. En esta “maldad” egoísta y ciega, encerrada en torres de marfil, el daño al otro se obvia de la moral del día, si el sistema contempló en algún momento la moralidad y no tintineo del dinero en el bolsillo. El resultado: hambre, conflicto, guerra, que, a su vez, servirán para asentar un sistema que ha aprendido y mucho y de su propio metabolismo obtiene ideas, procedimientos, métodos para seguir en la rueda espiral. Lo mejor de todo es que la “culpa” se ha diluido de tal manera que todos y cada uno somos culpables.
“Somos 854 millones de hambrientos, 1.600 millones de gordos y 400 millones de obesos”. Vía 20 minutos.
La Unión Europea está sufriendo unas subidas del precio de los alimentos de dos dígitos, la agflacción que amenaza y un clamor en el mundo por un hecho inmoral e impensado: la comida de los pobres se convertirá en gasolina para los ricos, pone coto a este desarrollo. Lo malo es que ni siquiera resolvió el problema de energía pero creó otro con graves consecuencias. Los pobres no tienen que comer y, además, se plantea que este problema no podrá ser resuelto al menos hasta 2015.
"Los precios han aumentado un 40%, por lo que podemos comprar 40% menos de comida" : Programa mundial de los alimentos”. Vía Público.
Los países ricos fomentarán el clientelismo con más y más ayudas a la importación de alimentos en los países pobres pero que, a su vez, es una vuelta de rosca más al sistema: los países ricos producen alimentos caros para los pobres: los alimentos transgénicos, la biopiratería, las multinacionales, las falsas ayudas, las colaboraciones interesadas y dinero, dinero que es destilado de la muerte, del hambre, de la injusticia. Al tiempo emplea su fuerza, sus misiles, sus soldados, su influencia para mantenerlos callados camino del mercado, allí hay de todo, alimentos y armas caras.
Por eso un pensamiento me amarga, me ronda: el desarrollo del ser humano solo nos da formas y procedimientos para poder abusar, para robar al otro y, llegado el caso; para asesinarlo. Por suerte esto no siempre es así y algunas excepciones rozan lo maravilloso pero…son tan pocas.
Especial de “El mundo”: la guerra de los alimentos: http://www.elmundo.es/especiales/2008/04/internacional/crisis_alimentos/index.html
Mapa: http://www.20minutos.es/noticia/385610/0/hambre/obesidad/fao/
Mapa del World Food Programme: http://www.wfp.org/country_brief/hunger_map/map/hungermap_popup/map_popup.html

3 comentarios:
Desde mi punto de vista una de las cuestiones que se habría de dilucidar es la referida a si la economía de mercado necesariamente genera este tipo de injusticias o es posible reconducirla, por ejemplo, a través de versiones con "rostro humano", lease, socialdemocracia, para que sea más justa. En el caso de que el capitalismo fuera estructuralmente injusto queda claro que el rumbo político sería proponer modelos económicos no capitalistas aunque, tal cosa, sea un horizonte que aparece como casi imposible.
Actualmente mi apuesta política transita por el fortalecimiento de la socialdemocracia aunque, tal como observamos, está demasiado acongojada como para tomar medidas propiamente socialdemócratas, posiblemente, por el efecto de la coacción empresarial.
Lo que sí está claro es que la situación mundial, tanto en el plano local como en el plano global, es inaceptable de todas todas.
Es muy buen comentario y pinta plenamente el modelo global imperante.
Hay un axioma de Adam Smith, que para mí es perfectamente corregible. No nos movemos solo por egoísmo. También existe el altruísmo y existe quienes bajo este sistema, así lo hacen.
Es importante mostrar lo malo, para provocar a los que están muy cómodos. La verdad incomoda (y no me refiero al libro de Al Gore)
Por desgracia, Camilo tengo que disentir.
Puede que algunos en algún momento, o muchos en muchos momentos, actúen de manera filantrópica y desinteresada pero no es lo que mueve el mundo y como no es así, el hombre es un lobo para el hombre como decía aquel Hobbes frente a aquel otro Rousseau.
En cualquier caso muchas gracias por los comentarios, hacen pensar.
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