Mi casita de papel. Topolino Radio Orquesta.
Los terroristas son aquellos jóvenes que decidieron quemar la vida a las órdenes de unos viejos que desde la altura de sus lugares cómodos y seguros y la tranquilidad de conocer la realidad los mandaban como peones en ajedrez. Y no solo los mandaban a matar, asesinar, y morir sino a condenarse en una vida de cárcel donde abandonar, grieta a grieta en la pared, la logomaquia realista de su vida, descubrir, solos, que el mesianismo pierde pie y donde la locura de la juventud da paso al sosegado momento de la madurez no necesariamente coherente pero al menos con panorama de una realidad que es abyecta e inútil.
La mayoría de los terroristas son presos de sus palabras, sus hechos y del solipsismo tremendista de no desdedirse, de no formar parte del liquidacionismo, de no traicionar al pasado. Eso les condena a provocar más y más fuego de cárcel y retraso aún a sabiendas de que su lucha es solo in segundo en el segundero de la partida de ajedrez a la que no sólo está llamado a participar como sujetos sustituibles, despreciables y malditos.
Sin embargo estos presos un día cumplen la pena. Ahora hablo del payaso “De Juana”, verdadero factótum del horror en primera persona, un Eichmann con avenida Garibaldi incluida. El día en que son puestos en libertad salen a la calle bajo ese simulacro aceptado pero poco aceptable que dice que una vez cumplido el tiempo de pena han hecho las paces con la sociedad. Y así debe ser aunque sepamos que pocas veces es así .
El preso una vez libre sigue delinquiendo, hablando con olor a amenaza, viviendo con el bisbiseo del áspid cerca de los que mató y amenazó, riéndose con su mandíbula torpe de apologeta egocéntrico de deambulante por las calles que ya hace años le dejaron atrás, y se desprendieron de sus pensamiento de camisas pardas y nuevas que bordó en el rojo ayer.
Pero, hete aquí que el asesino que pagó ya es viejo, quiere vivir. que las locuras de gabinete se le quedaron antiguas y podres, quiere ver el sol, escuchar el aire, correr, andar, comer, pasear y estar tranquilo, justo lo que le negó a muchas personas con su presencia amenazante y maniquea y su pistola y su explosivo dispuesto a morder.
Y ahora...hete aquí de nuevo que se esconde en los recovecos de la ley que luchó por destronar, el estado de derecho que tachó de fascista, los jueces que tildó de vendidos. Se parapeta de estos antigüos enemigos, y al tiempo se desdice, para que protejan su parterre, su cotarrito, su choza o palacio al que subir. Pagó su cuota en años, no la pagó en dinero y mucho menos en distancia moral y física de los que dañó.
Ay, los "románticos" de pistola en ristre que asimilan todo menos que le toquen la cartera y su egocentrismo de "héroe". Cuando esto es así vuelven a sus andadas clownico-terroristas.
Vínculos:
http://www.20minutos.es/noticia/399684/0/eta/millones/victimas/
Terrroristas que darían risa si no dieran miedo. Recuerdos del día de mañana.
Imagen: http://i12.servimg.com/u/f12/10/05/33/36/eta10.jpg
Imagen: http://mauirp.googlepages.com/DeJuanaChaos.jpg
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