jueves, octubre 02, 2008

Maltrato a los animales como fiesta popular

Existe una turbia tradición en este país en el maltrato de los animales, como se dice por ahí, el modo y forma de convivir a los animales dice mucho de una sociedad. Aquí se considera que los animales, y en general todo lo que nos rodea incluyendo el medio ambiente, está para el uso y disfrute del ser humano. No solo para su beneficio y mejora sino también para su abuso y su destrucción ilógica y torpe.

Cada año se maltratan 60.000 animales en nuestras fiestas”. Vía 20 minutos.

Las fiestas populares son un reducto donde aún conviven estas experiencias terribles y absurdas, se asesinan animales solo por el gusto de verle sufrir y defenderse de una muerte cierta. En la última cúspide de este abuso está el toreo que, aún encontrándole severos puntos de interés cultural, artístico y filosófico no deja de ser el ritual de muerte agónica y terrible de un animal acosado para el disfrute de otros, en este caso de dos patas. Lo malo es que este gusto, esta tradición se perpetúa en los más jóvenes; ese descaro en el maltrato a lo ajeno, a lo de todos, a la naturaleza y se le da una carta de normalidad e, incluso, de ceremonia iniciática para la pubertad o adolescencia.

Abomino de este abuso de los animales, aborrezco esta forma de entender lo que nos rodea como a nuestro servicio, para nuestro disfrute sádico y tonto. Me parece una suprema necedad que en el siglo XXI se tenga que acudir a estos espectáculos más de la Roma imperial para que el personal imbuido por un atávico sentimiento de sangre, adrenalina y poder junto con una estupidez más que sobresaliente se divierta. Quien se agarra a la tradición para justificarlo debería ceñirse también al hambre del pasado, al derecho de pernada o a la peste bubónica pandémica y debería gustar de esto también, ya puestos a enterrarnos en lo telúrico del pasado.


Me manifiesto total y directamente en contra de todo esto, bastante que los animales nos suministran comida, vestido, y útiles y como consecuencia de estos servicios les pagamos con granjas infectas, estabulaciones torturantes, terribles métodos ludovico para que nos den más, nos produzcan más, nos hagan ganar mas. Mi ética más básica, utilitaria, ciega y sorda, me permite admitir esa píldora, dificilísima de tragar por otra parte, pero lo de emplear los animales para diversión torpe, mejor no.


Página web contra la tortura en los animales: http://www.latortura.es/



Imagen: http://www.verguenza.es/index_eng.html

4 comentarios:

Anónimo dijo...

He aqui a un pais tercermundista ubicado en Europa.

bonhamled dijo...

Tanto no me atrevería a decir pero si que es cierto que el grado de educación de un pueblo se puede medir en como trate a sus animales.
Aunque también es cierto que lo contrario, el mejor trato, y la cultura no aseguran tampoco una civilización y sino miremos a los alemanes de los primeras décadas del siglo pasado.

Anónimo dijo...

Claro que pais subdesarrolado.
¿ Como se le llama a un pais que maltrat, humilla, tortura y mata a los seres que no pueden defenderse, y no hay leyes para protejerlos ?
Soy español y me averguenzo de serlo, por culpa de todo esto.

bonhamled dijo...

Lo que es aberrante y los países con menor grado de desarrollo lo saben es que el empleo de los animales como elementos de diversión es algo totalmente inutil y despilfarrador. Solo el pensar que el mundo nos pertenece y que podemos hacer lo que queramos como si fueramos nuevos ricos sostiene muchas tradiciones que solo son abusos contra los animales consagrados por el tiempo.