domingo, enero 18, 2009

Nicolas Sarkozy o la Francia hiperactiva

Nicolás Sarkozy se quiere convertir en el nuevo Napoleón, en el hiperactivo general que quiso conquistar el continente y, al final, fue derrotado. En este caso no es el ánimo bélico lo que mueve al presidente francés, y hasta hace poco presidente de la UE, sino el recuperar ese protagonismo e importancia de la “Grandeur” francesa.

Por contraposición sus acciones de gobierno en su propio país, en materia de inmigración, paro, anquilosamiento y perdida de la productividad quedan pendientes para después de esta etapa de florilegio de su persona en todo el mundo.

Voluntarioso, egocéntrico, activo, demagógico, atractivo y mediático, Nicolás Sarkozy, “busca” una silla para España en la reunión para la refundación del capitalismo, recupera secuestrados franceses, y españoles en Somalia, media en el conflicto de Georgia y Rusia, “diseñauna paz para Gaza, se posiciona en la crisis del gas europeo, orquesta la primera parada militar europea el día de la fiesta nacional francesa en 2007, se manifiesta un impulsor de la Unión Europea y se manifiesta omnipresente. Por si esta faceta pública no fuera demasiado, algunos escándalos, infidelidades, divorcio, insultos, y matrimonio mediático con su mujer, Carla Bruni, bella, modelo y cantante.

Quizás este es el modo de gobernar en los años de la comunicación global, estar en todos los sitios, salir en todas las fotografías, apuntarse todos los tantos, ser novio en la boda, niño en el bautizo y muerto en el entierro de la política internacional. Mientras tantos los asuntos de gobierno o bien se resuelven con tics autoritarios que desconciertan y desagradan o bien se dejan para que se “resuelvan” por si mismo quizás a la espera de otras algaradas, con quema de coches incorporadas, como las de no hace mucho.

Francia y franceses en Recuerdos del día de mañana.