martes, enero 27, 2009

Spam telefónico


Abandoné Telefónica hace dos años.

Pero no fue por un mal servicio. No fue por su tendencia a considerarnos su posesión o por su pésimo servicio al cliente, que hubieran sido causas suficientes. No, no fue por eso.

Me fui por el acoso telefónico al que fui sometido por tres meses. Un acoso que se traducía en hasta cinco o seis llamadas al día. Llamadas que eran inconvenientes, alarmantes a algunas horas, que despertaban a un bebe y a las que que me resistí pidiendo que no me molestasen, que me borrasen de sus listas, que no volvieran a ofrecerme más productos que me “presuntamente” me interesarían, pero que fue un esfuerzo baldío.

Telefónica se llamó a andana, se escudó detrás de que que los llamadores molestos eran compañías de marketing externas, con mis datos por aquí y po alla, me dijeron que mi número aparecía en la guía con lo que no podía negarme a que me llamaran, etc. Avisé una vez, avise una segunda y a la tercera me fui. Ese fue el resultado de su agresividad. Este es el resultado del trollismo telefónico. Ahora parece que los ciudadanos tendremos más defensa. Yo ejercí la que tenía en aquel momento: abandonar como cliente a quien me maltrataba, y no creo que vuelva, como el navegante Ulises, una vez que uno se hace a la mar y deja la comodidad de lo dado de mano, lo mejor es bogar y singlar.

Es un mensaje a los navegantes del spam telefónico: cuando más molesten menos efecto tendrán y solo nos animarán a que o bien abandonemos la empresa que nos acosa, o bien la abandonemos y lo pongamos de manifiesto, como yo hoy, o bien la abandonemos, lo pongamos de manifiesto y reclamemos nuestros derechos.

Ese es el camino quejarnos como usuarios pasivos de un juego de phonetrolls insoportables e intempestivos a los que con más tiempo y más humor habría que pagar con su misma moneda. También es el tiempo de una mayor protección para que nadie nos moleste y nos agobie en nuestra propia casa y en nuestro teléfono móvil.

Spammers, mala carne en lata. Recuerdos del día de mañana.