viernes, febrero 20, 2009

El circo mediático alrededor de la muerte de Marta del Castillo

En estos días vemos el desenlace terrible de Marta del Castillo. Muerta por un ex novio y lanzada al río Guadalquivir.

Tres semanas de búsqueda frenética, muchas iniciativas para localizarlas y dar razón de su paradero y las circunstancias de su desaparición y con la sombra muda pero presente de la sospecha de que Miguel Carcaño fue su asesino. Lo que luego se comprobaría. Pero además de todo eso con el drama y la pregunta sobre ¿Porque un jóven se convierte en asesino de esta manera?, ¿Porque otros jóvenes le ayudan a ocultar y esconder un crimen?, ¿Las penas para estos casos son suficientemente duras o se ha de ir a otro escenario de mayor punibilidad?

Tras todo esto, lógico y terrible y evidente, surge otra circunstancia: El circo mediático que se ha construido a partir del asesinato en el que algunas personas han participado sin vergüenza y con la mano tendida. Hablo, ahora, de los padres de la actual novia del asesino. La niña de catorce años que aparece en televisión por ser novia del asesino en la misma casa que sus padres y con el conocimiento y aprobación de éstos. Los directivos de las cadenas parecen haber olvidado los derechos que protegen a los menores a los que se sumaron con un código de regulación que queda en suspenso ante la posibilidad de la gran ganancia.

La niña salió en programas de televisión en prime time llevándose sus manos infantiles a la cabeza mientras los periodistas, comentadores, tertulianos, presentadores, directores de programa y directores de cadena se frotaban las manos frente al negocio de más del 30% de cuota de share.

¿Este es el periodismo que se nos aviene?, ¿Sensacionalismo y griterio al borde de la ley?, ¿Fomento de actitudes antisociales?, ¿Crear personajes populares que en el fondo, y en la forma, son solo delincuentes?

No me vale el argumento que inmediatamente alguien me recordará “El público lo pide” porque es tan falaz como aceptar que el político que vigila el dinero lo robe, que por cierto también está de moda o, que un ministro actúe de manera poco correspondiente a su responsabilidad y puesto, que es también otra cosa de la que se habla en estos días. No es aceptable que se haba una revisión de la vergüenza que ya se vivió hace más de una década con el asesinato de las niñas de Alcasser donde un país vío como algunos periodistas buitres escarbaban en el dolor de unas familias solo para llenar minutos de televisión.

Si este es el periodismo ágil que venga Dios y lo vea. Ahora me explico parte del descalabro de los medios en esta era: han dejado de ser medio y se han convertido en espectáculos gore y, evidentemente, en ese ámbito hay más y mejor competencia en otros ámbitos.

Periodismos que no son. Recuerdos del día de mañana.

1 comentarios:

aldescubierto dijo...
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