miércoles, febrero 18, 2009

Vida mejor, pequeñas soluciones: Trabajo (III)

Este artículo es el tercero de una serie de cinco sobre como cambié mi situación laboral para, de esta manera luchar contra la angustia que me atenazaba.

Hablaba en post anteriores sobre como plantearse el cambio, el porqué, y que pasos tomar iniciales tomar, ahora continúo en este punto.

El plan inicial de “marcha” debe contemplar si esta es definitiva, o solo del lugar donde te encuentras. Si existe un lugar donde pudieras estar que no fuera este lugar actual o, sin embargo, si que el grado de cansancio es tal que no debes quedarte para evitarte dolores futuros.

Una vez que el CV está preparado, la red activada y en fase de comunicación con empresas posibles, con personas y profesionales que pudieran ayudar, recomiendo indicar de manera clara cuales son las inquietudes y el porqué, evitando criticar. Es humano querer buscar una mejora profesional.

El modo de comunicación es importante, el peor de todo es un mailing masivo de Cvs, el grado de éxito es muy bajo y los contratantes siempre lo verán como la oportunidad de una ganga más que la posibilidad de encontrar un diamante. Mejor es un email donde de manera personal, y a ser posible con una referencia, se ofrezca la oportunidad de colaboración. La tercera forma, quizás de mayor riesgo pero de mayor cercanía tambien, es la de dirigirse telefónicamente o en persona al lugar donde está el contacto. Por supuesto que el tener un contacto ayudará pero en última instancia esa iniciativa y arrojo casi nunca será negativo puesto que indica proactividad e interés.

En este punto, una vez establecidos los contactos y habiéndose presentado es importante ser capaz de mostrar en persona los méritos, experiencias, circunstancias y vicisitudes profesionales que pueden ser interesantes para la nueva empresa.


De nuevo la ética es importante, antes se coge a un mentiroso que a un cojo, decir la verdad y, en caso de duda lo mejor es el silencio, las palabras siempre traicionan. Las reuniones o entrevistas pueden ser de muy diferente estilo, algunas abiertamente hostiles, debemos ir tranquilos y con el “papel” aprendido. Hay algunas preguntas claves y repetidas: ¿Porque cambiar de trabajo?, ¿Que esperas del futuro?, ¿Que expectativas profesionales y económicas tienes?, ¿Estás dispuesto a viajar o amplias estadías en el extranjero?. Recomiendo que se estudien y se preparen para evitar respuestas fuera del guión que casi siempre perjudicarán.

Trabajo, cambio, vida en Recuerdos del día de mañana.