Las elecciones vascas del 1 de marzo han traído una coda solvente. Por encima de constitucionalismos o nacionalismos, con el ojo escrutador y rabioso de esa ETA que solo entiende de sangre y, también por encima de las luchas más o menos limpias entre partidos el resultado es que el PNV debe dejar la lehendakaritza.
Mis simpatías, de mano, no están con ningún partido nacionalista, sea vasco, gallego o incluso español, pero, además dejan de estar con cualquier partido, el PNV, que ejerza el poder treinta años, como también pasa en Andalucía con el PSOE. Durante esos mandatos elongados hay tiempo de sobra para que se genere un regimen con su corte, sus medios afines, sus estomagos agradecidos y un clientelismo político de regalía ajena al procomún que avergüenza y, que según se vaya desmontando, sabremos más detalles sabrosos de como desde lo público se ha favorecido tantos los intereses de un partido concreto, lo de la televisión vasca y el PNV era de libro, y de grupos cercanos.
Todo indica que en este caso el régimen del PNV se ha roto y esto es bueno. Es un soplo de aire fresco a las democracias españolas todavía no del todo consolidadas por la verdad suprema de la alternancia. Luego, una vez conocidas las mieles de la alternativa, los ciudadanos podrán elegiran lo mismo o diferente, como ha ocurrido en Galicia.sin necesidad de acudir a los lugares comunes o al miedo por el miedo sino con el argumento de la experiencia.Por ahora el PSE tiene la posibilidad de crear su al gobierno, incluso en solitario y con apoyos parciales de PP y UPyD, aunque el PNV considera una agresión política que PSOE, PP y UPyD puedan unirse para arrebatarle el gobierno que ya consideraba patrimonio propio.
También es cierto que la mayoría de los vascos verían este pacto “transversal” PNV-PSE, que ya se dio en el pasado, como más favorable que un pacto que “sacase” del poder a la fuerza más votada en las elecciones, y más votada, en escaños aunque no en votos, de la historia del País vasco. No caber duda que en estos resultados record del PNV, aún sin alcanzar la mayoría absoluta, son a costa de EA que prácticamente desaparece del panorama político nacionalista como le ocurre al EB-IU cuya deriva de su mensaje no ha sido entendido ni dentro ni fuera del país vasco.
A pesar que la ilegalización del mundo abertzale el resultado de estas elecciones ha traído consigo un cambio, alguno diría adulteración, del panorama político vasco. No cabe duda que tanto la ilegalización como la salida del PNV del gobierno tienen unas lecturas innegables: ETA no puede dictar la política vasca por activa, la sangre, o por pasiva el tutelaje político, al menos psicológico, del mundo nacionalista, la segunda gran enseñanza es que el PNV no puede eternizarse en el poder para, de esta forma, amalgamarlo en una especie de democracia orgánica con su propio partido y Euskadi haciendo todo uno. La unión de partidos de corte más constitucionalista y más cercano al consenso en un pacto casi “de imposibles” abre este panorama de gobierno frente a la ruptura más o menos anunciada hacia la que derivabael PNV. Eso era, sin paños calientes, el Plan Ibarretxe.
Cabe añadir, como tercera enseñanza, que parte del voto abertzale ha sido recogido por Aralar, alzándose hasta los cuatro diputados. Esta salida democrática, no violenta es quizás la mejor noticia ya que enseña o propugna una “legalización” del mundo abertzale alejándolo del la fuerza falsa de la extorsión y la sangre de ETA como único referente. Otra pequeña lección, la última, es que el PP sale ligeramente más reforzado que el partido de Zapatero, PSOE; en estas dos elecciones, vascas y gallegas.Esto da un balón de oxígeno a Rajoy frente a los que discuten su liderazgo desde dentro de su propio partido. Mientras tanto, y para aviso a navegantes, otro partido nacionalista de corte moderado CIU no será el salvavidas del PSOE en el parlamento si este, en su delegación local vasca PSE, decide cortar las amarras con ese nacionalismo moderado y muchas veces empleado, nunca gratis, como bisagra en Madrid. Como vemos hay quien se pone las barbas a remojar aún sin estar en el gobierno.
Hasta que este país no ponga coto a las elecciones perpetuas y, también, hasta que las listas electorales no sean abiertas viviremos en monarquías partidistas que solo nos ofrece frentismo y separación, como ofertaba sin parada el PNV, o indicios más que evidentes de corrupción en otros muchos lugares.
Democracias, votos y elecciones en Recuerdos del día de mañana.
Resultados elecciones vascas gracias a “El mundo”: http://www.elmundo.es/especiales/2009/02/espana/elecciones_autonomicas/resultados/pais_vasco/index.html
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