miércoles, marzo 25, 2009

Filetopia y yo

Hace más de ocho años conocí Filetopia, un programa de chat, compartición y correo según ellos mismos decían. Era la época brillante de Napster, luego vendría Audiogalaxy, Gnutella, Limewire y otros P2P anónimos hasta llegar a Emule y los bittorrent de ahora que conviven con la música on-line (stream) y las tiendas de música (cada vez con menos DRMs).

Era el tiempo de las descargas masivas de música a velocidad ínfima (recuerdo descargar canciones a 0,8 kb/s). Además Filetopia proponía una herramienta de chat bastante poderosa que, en ese aspecto, le ponía algo por delante de otros sistemas similares.

Cuando la RIAA, y aquí un poco después la SGAE, empezó su persecución contra la compartición y descarga de archivos, todavía hoy continua con esta batalla perdida, era común pasar de un programa a otro, y de un lugar a otro para seguir descargando pero, sin embargo, había una cierta base común y constante de usuarios en Filetopia. Eran en torno a 100.000 usuarios que eramos fieles tanto a aquellas descargas como a aquellas charlas.

Descargué mucha música, hablé de muchos asuntos, practiqué el inglés, hice algunas amistades, casi todas luego desvanecidas tras la realidad del mundo social e “ideológico” del P2P, y conocí sobre Internet, sobre otros puntos de vista, sobre música y sobre otras personas. En realidad no se si era mi sensación pero todos teníamos un toque nerd bastante acusado. Incluso estuve apunto de convertirme en empresario en ese mundo extraño, hice alguna obra filantrópica y puedo decir que me divertí sin moverme de casa. Algunos de esos amigos, los más cercanos, quedamos alguna ocasión, confirmé la sensación nerd, y tuve alguna discusión tumultuaria y trollista en el chat también me hizo perder la fe en el sistema. En aquellos momentos seguía las evoluciones de las diferentes versiones del cliente P2P con fe de converso. A partir de 2005 es cuando pensé en hacer un blog y cuando empecé a abandonar ese mundo P2P para entrar en aquel otro.

Recuerdo, por esto, este fenómeno de las redes P2P anónimas de aquella comunicación y conocimiento y aquellas amistades que llenaron una parte de mi tiempo libre desde 1999 a 2005. Luego dejaría de emplear Filetopía, también dejaría de descargar canciones de Internet, y hoy ya superado esa etapa de “descarga de todo”, he perdido aquellos discos grabados, he olvidado muchos de aquellos trucos, tengo dos o tres amigos de aquellos con los que me sigo escribiendo y, sobre todo, fue un anticipo a esta etapa, la etapa blog, que ya durá más de tres años y no se cuanto durará.

No se si Filetopia sigue “vivo”; la última versión del software es la última que yo descargué, la 3.04, no se si realmente sigue siendo útil pero lo que se es que tuvo algo de pionerismo para mi en este mundo raro de personas tras una pantalla de ordenador.

Es un camino hacia el Damasco de la comunicación en Internet, pero no cualquier camino: el mío. Recuerdos del día de mañana.

2 comentarios:

maty dijo...

Antigua Nautopía FILETOPIA 3.*

maty dijo...

Acabo de enviar un correo al responsable de Filetopía preguntando y preguntando.