martes, mayo 19, 2009

La muerte de los movimientos terroristas

Vemos como tras los diez años del proceso de paz que culminó con el Acuerdo del viernes Santo de 1998 hay un pequeño recrudecimiento de la violencia en Irlanda del norte por parte de grupos minoritarios y radicales escindidos del IRA: el IRA continuidad (CIRA), el IRA auténtico (RIRA), y el marxista INLA.

Este es la última carrera de los terroristas. Una vez que el movimiento ha perdido su operatividad por la renuncia a las acciones violentas, una vez perdido el apoyo social y político de la mayoría, los más radicales se enrocan en sus planteamientos de “cuanto peor mejor” y “solo la victoria es válida” para continuar su modus vivendi de violencia y, también, de influencia y autoridad en una sociedad.

Actualmente estos grupos escindidos y ultrarradicales están más cerca de la delincuencia común que de las reivindicaciones políticas y se aprovechan de una situación de descontento en el mundo republicano para pasar a la acción. El ascenso al poder del Sinn Fein y la crisis económica e ideológica del mundo permite que renazca de sus cenizas este terrorismo que se ha quedado sin espacio físico y político donde existir en las circunstancias actuales.

Los más jóvenes, junto con algunos viejos radicales, se unen a esta nueva ola de violencia, más de Tony Soprano que de un grupo terrorista que fue capaz de enfrentar al propio ejército inglés.

Esta reducción, “bandización”; mezcla con la delincuencia común, escasez de apoyo público, excepto algunos adláteres radicales muy reconocibles como el Movimiento por la soberanía de los 32 condados, es el fin de los grupos terroristas. La reducción incuso acanbando siendo vilipendiados por sus antiguos correligionarios que ven en este “seguir y seguir” solo un modo y una forma de mantener una vida y no de buscar un futuro.

Es la grapización del terrorismo. Ya la vivimos en España con los “Grapo” a pesar que desde sus múltiples desarticulaciones han cometido delitos y crímenes pero, como en este caso, más en las formas y modos de la delincuencia tradicional que en las del terrorismo. ETA se encamina a fuerza de presión judicial y policial a un desenlace similar, los abandonos históricos de las armas, las diferencias no disimulables entre los antiguos y los nuevos, lo sviolentos y los favorables a la paz, la busqueda de una vía política sin la tutela de ETA, los que buscan continuar frente a los que anhelan una tregua son visibles. Solo falta un escenario, sin trampas, donde la palabra de los criminales pueda ser creída en clave de tregua.

Mientras tanto el mundo republicano, como el mundo abertzale, se ve cautivo por la presión ideológica que los que dicen ser herederos de esos mártires que dejaron su vida en pos de un sueño revolucionario y armado que, a la postre y puede que al inicio también, solo significó el nacer de una banda mafiosa con ínfulas. Por eso el llamarse traidor, liquidacionista, inglés o español son insultos peores y más dañinos que asesino, ladrón o interesado. Las voces de resistencia o de diálogo que resuenan en las cárceles con la “solera” de los años de prisión se rebelan contra estas luchas intestinas, como viendo una derrota anunciada, como escuchando, de repente, al sentido común que les indica que perdieron una parte importante de su vida asesinando, robando y secuestrando simplemente por nada.

Sin embargo el desgaste para el proceso de paz de estos golpes en forma de muerte, varios policías de origen católico han perdido la vida puede mantenerse por años, unos pocos terroristas y algunas armas le asegurarían poder seguir actuando. Por ahora contra la comunidad católica para recuperar la influencia que la paz ha ido robándoles y luego para enfrentar a un enemigo, el gobierno regional, al que políticamente tienen muy poco que decir.

Cabe hacer mención a los signos que estos radicales del terrorismo dieron de su reactivación violenta: el descontento y la articulación ideológica y organizativa que fueron el germen de lo que luego ocurriría, el atentado terrible de Omagh que buscaba más la propaganda por la acción que el propio efecto político.. Ese es el camino cantado del terrorismo: la creación de foros de opinión radicales de los que surgen como en un arboreto tenebroso los que blandiran la bomba y la pistola. Así ha ocurrido con todos los movimientos terroristas y ahí es donde el control y la vigilancia es clave tanto para evitar la creación de estos ghettos del horror como para evitar que pasen a mayores o, como es este caso, la reactivación del fenómeno terrorista.

Grupos terroristas que mueren y se hace la primavera. Recuerdos del día de mañana.

Tregua indefinida del IRA: http://www.breakingnews.ie/2005/07/28/story213795.html



Mapa de Irlanda: http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/f/f5/Ireland_Spanish_map.gif

Imagen: http://www.travelblog.org/Photos/2307011.html

Imagen: http://www.telegraph.co.uk/telegraph/multimedia/archive/01363/Continuity-IRA_1363856c.jpg