La sociedad vasca parece despertar poco a poco del adormecimiento y la indolencia aparente frente al terror de la serpiente y el hacha etarra. Un nuevo gobierno que llenó de ilusión en todo el estado aunque no fuera la opción de alianza elegida por la mayoría de los vascos trae estos nuevos vientos de cambio. Esto se ha demostrado en esta primera situación luctuosa de lamento por la muerte, en la persona del inspector Eduardo Puelles, donde ha estado a la altura tanto del hecho dolorosísimo de la pérdida de la persona como en la representación de lo que ha de significar sin dudas la desaparición del inspector de policía.
Por otro lado se ha demostrado la pretensión, en este caso conseguida, de ETA de atentar contra sus enemigos directos: los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado dedicados a la lucha antiterrorista nos deja un punto esa sensación de que atentar es sencillo, asesinar, es fácil, amenazar a todo un pueblo y todo un país es asequible para el terror.
En ningún lugar como en Euskadi se manifiesta la dificultad para la democracia, para los derechos de los ciudadanos, tampoco en otro sitio se ha visto la vergüenza de políticos cercanos al nacionalismo y mucho más al mundo abertzale “prometer” dolor para el futuro. Estos derechos conculcados, estas amenazas latientes en sangre, este justificar y dar pie al terrorista frente a la víctimas y los exabruptos de los infames solo pueden ser enfrentados mediante unos órganos democráticos engrasados y apoyados: la policía, una ertzainza que no sea un instrumento inútil de los políticos, la guardia civil y la justicia.
Por eso el inspector de policía asesinado por ETA, Eduardo Puelles representa la heroicidad del servicio diario, de aquellos que acometen la tarea de Titanes de defender la democracia cada día frente a la oscuridad del terror y la violencia, el abuso. No cabe duda que es un héroe, como decía la familia, y lo es porque se mantuvo en la vanguardia de la lucha antiterrorista durante veinte años, porque en esa vanguardia es donde se dirimen y donde se dan las primeras acciones para evitar muertos, viudas, huérfanos y, sobre todo, para evitar que se imponga ese pensamiento terrorífico basado en que el planteamiento violento y fascista del terrorismo puede triunfar y que la culpa de las muertes, del conflicto, de la violencia y del chantaje es de los demócratas.
Este es mi tributo a todas las víctimas del terrorismo: siempre víctimas, siempre nosotros, siempre yo mismo porque es a cada uno de nosotros a los que se nos amenaza mediante estos inocentes, que actúan de instrumentos interpuestos para amenazarnos. También mi tributo especial al héroe Puelles, defensor de la democracia que tanto ha costado conquistar, Bien por el héroe Puelles, gran luchador de la libertad: Puelles Gudari Nagusia.
Héroes y villanos en Recuerdos del día de mañana.
- ETA en este blog: http://almadormida.blogspot.com/search/label/ETA
- Terrorismo en este blog: http://almadormida.blogspot.com/search/label/Terrorismo
- País Vasco en este blog: http://almadormida.blogspot.com/search/label/Pa%C3%ADs%20Vasco
1 comentarios:
Me adhiro al tributo a Eduardo Puelles y a todos los que como él luchan para acabar con está lacra que envenena al Pais Vasco
Publicar un comentario en la entrada