La operación Cóndor fue una asociación de servicios secretos que encabezó Chile pero al que se unieron inmediatamente Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Brasil y, más tarde, Perú y e incluso Colombia, Ecuador y Venezuela en colaboraciones esporádicas. El fin era, bajo el amparo de la CIA, coartar la expansión de la izquierda previendo una creciente influencia de la URSS en la zona como ocurrió en la revolucionaria Cuba. La operación Cóndor significó la persecución, desaparición y muerte de miles de personas, denominados subversivos en todos estos países, en forma de terrorismo de estado, amparándose en la noche y la niebla, como Hitler, para ejecutar sus planes de exterminio.
Esta multinacional del terror se basaba en cada país para ejecutar a los nacionales pero también perseguía a donde fuera a los disidentes, como a Orlando Letelier embajador chileno asesinado en Washington por orden de la DINA. Se nutría de las redes internacionales de espías y asesinos más vinculados a la ultraderecha internacional, como la red Gladio. Quizá pudiera circunscribirse a la guerra sucia que acompañó casi sin descanso a la guerra fría que llevaron a cabo la URSS y EEUU en América latina durante buena parte de los años sesenta hasta los años ochenta. Esa guerra contra la expansión del comunismo fue desde el principio un mecanismo de control mental, físico y social de países completos.
Hablan de mas de 100.000 muertos y más de 400.000 victimas con desapariciones, vuelos de la muerte, torturas de todo tipo, muchas de ellas aprendida en la Escuela de las Américas de la CIA en Panamá, y ejecutadas por la internacional del terror en la ESMA argentina o la DINA chilena y que tenía entre sus mandantes a los siguientes méndigos: Pinochet en Chile, Videla en Argentina, Stroessner en Paraguay, Banzer en Bolivia, Bordaberry en Uruguay y desde las dictaduras de Branco hasta Figueiredo en Brasil y en la sombra la connivencia de los presidentes norteamericanos de la época: desde Kennedy hasta Reagan.
Han pasado treinta años y todavía se notan los efectos de ese terror, crímenes sin castigo, una diáspora que no volverá al país del que fueron expulsados y una cierta sensación de impunidad en los causantes últimos de este terror que acabó siendo contra todos y contra todo, quizás también que esas conjuras internacionales podrían repetirse en cualquier momento y en cualquier lugar del planeta.
Asesinos en la nueva tierra americana en Recuerdos del día de mañana.
Informe de la operación Cóndor: http://sepiensa.org.mx/contenidos/historia_mundo/siglo_xx/latinoamerica/opera_condor/condor_1.htm
Operación Cóndor en Nizkor: http://www.derechos.org/nizkor/doc/condor/
Foto: Asesinato de Carlos Prats en Buenos Aires en 1974 por parte del mercenario Michael Townley al servicio de la DINA pinochetista: http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Asesinato_Prats_Clar%C3%ADn.jpg
Mapa de países de la Operación Cóndor y satélites: http://en.wikipedia.org/wiki/File:OpCondorParticipantsMap.png
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