viernes, julio 03, 2009

Perjudicados por la crisis

La crisis reducirá un 30% la ayuda al desarrollo, según los analistas”. Vía Nexoalianza.

La crisis económica ha tenido millones de perjudicados, y algunas docenas de beneficiados. Los perjudicados: pobres, parados, detentadores de hipotecas, acuciados por la falta de dinero, por el miedo a un despido. Sin embargo no son los únicos. Las iniciativas de tipo social, solidario y medioambiental han disminuido, cuando no parado, en la mayoría de los gobiernos y eso ha influido no solo dentro de las fronteras sino en actividades solidarias y de desarrollo en todo el mundo.

...1.068.400 hogares [en España] en los que todos sus miembros están en paro”. Via Público.

Esta es la consecuencia de la crisis, todo el gasto social, medioambiental, de integración e igualdad de desfavorecidos, sanitaria, enfermos, minusválidos, infancia, educación, sanidad han quedado en un segundo plano y, no solo esto, sino que han pasado a ser una segunda opción, una segunda obligación aligerable en favor de la primera: la reordenación de un sistema económico que ha amenazado con devorar una sociedad adormilada, risk-prone y especuladora por naturaleza. Ni siquiera las tibias reacciones del gobierno han podido detener la sangría insufrible de puestos de trabajo ya instalados en un récord por encima de los cuatro millones de desempleados. Y pocas esperanzas a corto plazo de cambiar esta tendencia. El escenario, sin embargo no ha cambiado: que la crisis económica y financiera acabe siendo una crisis social planetaria.

Ahora parece que la solución pasa, además de volcar la cornucopia sobre los que más tienen, discurre por reducir los derechos laborales e incluso sociales de los empleados y trabajadores. Un paso más en un sorprendente camino para salvar al camaleónico capitalismo que vivimos: un sistema que muta su faz para ser lo mismo y autosucederse pero, al tiempo, llevándose consigo gran parte de los avances existentes. ¿Es posible creer en él?, difícil. ¿Es posible dejar de creer?: imposible.

Un millón de personas depende ya de la ayuda de las ONG para comer”. Vía El mundo.

En los tiempos en los que las necesidades aumentan, ha crecido de manera exorbitada el número de personas que acude a organizaciones de caridad y ONGs en busca de ropa, alimentos, etcétera, el estado, las instituciones dan la espalda y se encelan en defender en muchos casos a quienes con su actuar han llevado a esta situación. Todo ello en un tufillo de liquidar lo que pueda quedar de estado del bienestar y abocarnos a una situación de mercado puro donde todo esto se multiplicaría por gugol.

Crisis, desfavorecidos, welfare state. Recuerdos del día de mañana.