domingo, agosto 23, 2009

Caster Semenya, el deporte como espejo de la sociedad

En estos días ha sido noticia y comentario la realidad de la corredora Caster Semenya, ganadora de los 800 m libres en el campeonato del mundo de atletismo que se ha disputado en Berlín.

La corredora, con evidentes rasgos masculinos, ha atraído la polémica tanto por su aspecto, como por su sorprendente progresión, tiene dieciocho años y ya es campeona mundial, y, también por la increíble superioridad demostrada sobre las pistas.

Se está discutiendo sobre si Semenya es o no mujer o, incluso yendo más lejos, si tiene características masculinas que la hacen superior al resto de las mujeres en los aspectos atléticos. Por supuesto tanto la atleta como su familia y la federación sudafricana defiende la “inocencia” y la puridad de la competición en igualdad de condiciones y sin juicios previos.

A lo largo de la historia ha habido competidoras femeninas con rasgos masculinos algunas de ellos simplemente como estratagema para obtener más medallas, como ocurrió en las olimpiadas de Berlín de 1936, otros porque su sexo estaba “a caballo” entre el hombre y la mujer y un tercer grupo mujeres que hormonadas han tomado características de hombres. Este caso sería doping puro y duro.

Desde las olimpiadas de México en 1968 se impuso un control del sexo de los atletas que tenía más que ver con sus órganos sexuales externos que con toda la realidad que implica el sexo. En el año 2000, las Olimpiadas de Sydney, se abandonaron esas prácticas de verificación puesto que atentaban contra la intimidad de las atletas y, además, no contemplaban las partes psicológicas, sociales, etc que implica un sexo, desde entonces no hay “examen” que “certifique” el sexo de un atleta salvo en casos muy específicos, como parece que será éste.

En toda esta fiscalización un poco obscena está tanto la lucha contra el doping hormonal en el que presuntamente ha hecho aparecer algunas musculadas atletas casi como hombres y con una superioridad aplastante: María Mutola, Jarmila Kratochvilova y, también, la persecución de estas personas intersexuales cuya naturaleza les hace superiores físicamente a las mujeres.

Es terrible esta situación porque se hace “culpable” de una situación y circunstancia a una atleta, Caster Semenya, que, salvo que se demuestre lo contrario, no es culpable por mucho que los medios la satanicen y condenen a ser un “freak”. El resto de las atletas, perdedoras, no han sido condescendientes.Y se siente una sombra de acoso sobre la atleta campeona que engloba desde la “trampa de ocultar su sexo” como “manipulación de sus hormonas”.

El pensamiento siguiente que se me muestra es si las personas cuyo sexo no está de manera clara en el hombre o la mujer, hermafroditas, diferentes enfermedades que afectan a las hormonas masculinas y femeninas, transexuales, tienen lugar en el deporte, o por el contrario ha de “ghettizarles” aún más para ser atracciones de feria, sorprendentes ejemplos de lo extraño del ser humano o, por el contrario, ha de permitírseles competir, ser, vivir como cualquier otro sin sufrir humillaciones y ordalías públicas. Hoy en día la determinación del sexo de un bebé supone más comprobaciones que la mera revisión de los órganos sexuales externos ya que se ha demostrado que no es suficiente para determinar el género de un ser humano.

No olvidemos que hay personas cuyo rango natural de testosterona es superior a la media, transmitiéndoles un desarrollo muscular mayor, o, incluso que un desarreglo hormonal le permite alcanzar alturas aptas para ser jugador de baloncesto y sin embargo nadie se queja de ese “doping natural”. Deberíamos pensar si el deporte es un lugar de pugna justa entre equivalentes o ha de ser necesariamente entre iguales. Por mucho que queramos yo nunca correré como Usain Bolt. ¿Es eso una injusticia o la base propia del deporte?

Deportes, críticas, pensamientos y dolores en Recuerdos del día de mañana.

Imagen: http://www.as.com/mas-deporte/articulo/atletismo-caster-semenya-despierta-dudas/dasmas/20090820dasdaimas_4/Tes

Imagen: http://www.marca.com/2009/08/20/atletismo/1250772526.html

Imagen de la entrada de Caster Semenya en meta, final de 800 m del campeonato mundial de atletismo de Berlín 2009: http://www.youtube.com/watch?v=5JESUFemaos

Video de la final de 800 m del campeonato mundial de atletismo de Berlín 2009: http://www.youtube.com/watch?v=5JESUFemaos

1 comentarios:

bonhamled dijo...

Parece que el contenido de testosterona de la atleta es el triple de lo promedio. Si esto es endógeno o provocado por un entrenador que ya ha tenido casos anteriores de "cebado" de testosterona a sus atletas.