viernes, agosto 14, 2009

Guerra fría en América Latina

Dicen que la política es el arte de crear enemigos. Y creo que es cierto.
El camino de Venezuela con Hugo Chávez a la cabeza hacia el régimen autoritario avanza a pasos agigantados. No solo es la prohibición de un buen número de cadenas de radio, verdadero hilo de información del país, en atención a un supuesto "democratizar el espectro radioelectrico, de acabar con el latifundio mediático", que es solo un paso más para crear su imperio mediático de propaganda y adoctrinamiento vigilado.
Este paso se une a la permisividad con la bandas paramilitares que ejerciendo de cuerpos de presión al estilo de las SA alemanas: Un paso más para satanizar al disidente, un paso más para atenazarlo, presionarlo para que o bien tomen el amargo paso del exilio o, también tomen el camino del silencio y del "cállese" del exilio interior. Por desgracia de estas cosas sabemos bien en España y, también sabemos, que salvo casos excepcionales, por ejemplo la misma España, la salida de un regimen autoritario y dictatorial pocas veces se da sin derramamiento de sangre que quiera enjugar esas rencillas, venganzas y cuentas pendientes de años.
Venezuela influye en su entorno, en sus países satélites, en sus organizaciones amigas, como las FARC que incluso apoyan a unos u otros candidatos en las elecciones del continente, aparentemente lo hizo con Correa en Ecuador. Tampoco se priva Chavez de apoyar a líderes afines como Ollanta Humala en Perú o mandando un maletín lleno de dólares fue sorprendido camino de Buenos Aires desde Venezuela para los Kirchner. Sin embargo su actitud injerente y de apoyo a enemigos del estado también provoca en países que tienen una vida política divergente de su mensaje populista y revolucionario. En este caso me refiero claramente a Colombia.
Nota: merece la pena constatar que estos nuevos revolucionarios post castristas tienen en sus identificaciones políticas como denominador común la palabra "movimiento" como esa especie de rango o mención neomaoista que indica que la revolución es camino siempre adelante, siempre hacia un objetivo, pasando por encima de libertades, derechos, etc por mucho que se quieran camuflar de apología de estas realidades, la alianza casi de tu a tu con países como Venezuela, Cuba o Nicaragua de las FARC deja poco a la especulación a este respecto.
Colombia, en el punto diametral de su vecino Venezuela, afronta con el apoyo de EEUU una lucha sin cuartel contra la narcoguerrilla FARC, con nexos más que inconvenientes con Ecuador, que en estos días inaugura nuevo periodo de gobernación de Rafael Correa, aparentemente cada vez más cercano al polo ALBA chavista, y con Venezuela, con el resto de grupos narcos y con una violencia rampante. Esto hace que busque apoyo logístico, económico y ahora militar en EEUU. En este sentido Colombia "prestará" sus bases para la lucha contra el terror guerrillero de las FARC y el terror sanitario del tráfico de drogas.
Aquí aparece Chávez con su dialéctica que cansa, con su necesidad imperiosa de enemigos para cerrar filas, con su toque de corneta a sus palmeros revolucionarios y se forma el guirigay. Este es el sentido de América latina, un caudillito que busca razones para hacer enemigos y un continente que observa tanto expectante como asustando como maneja las palabras guerra, insulto, descalabro, verguenza. Chávez es heredero natural del dinosaurio Castro y ahí, en la dialéctica parda es donde gana enteros pero con menos maña y recursos que el sátrapa de Mayarí.
Sin duda la presencia de tropas estadounidenses añade un punto en la espiral de violencia pero como muchos países reconocen es potestad y derecho soberano de Colombia pedir ayuda a su amigo americano, no olvidemos que Chávez se arma a pasos agigantados con la ayuda del "amigo" ruso y que desde su territorio se desestabiliza casi diáriamente el devenir de la república colombiana.
Casi todos los países han expresado su preocupación por esta escalación al menos dialéctica y buscan, y buscarán, un lugar para la distensión. Por lo pronto Venezuela ya tiene lo que buscaba, alimento para su lenguaraz dirigente. A pesar de que la política reciente de EEUU, de la mano de Obama, no parece buscar un militarismo de halcón si se aprecían actos "duros" de desencuentro como la incursión que eliminó al número 2 de las FARC en sus campamentos ecuatorianos, este caso de las bases colombianas de EEUU, el suceso desagradable con golpe incluido de Honduras representa ese desencuentro con "mini guerra fría" en América Latina. En ese caso el "liberal" Mel Zelaya, alineado con el bloque Chavista, es borrado por un golpe de estado espenpéntico que dudo mucho que no se haya desarrollado con línea directa a Washington. Esperaremos más desencuentros, EEUU no puede dejar a Chávez campar y Chávez necesita un enemigo delante como el comer.
Te estoy buscando América. Recuerdos del día de mañana.


1 comentarios:

bonhamled dijo...

Parece que a Uribe le está costando separarse de algunso nexos inconvenientes con los paramilitares de las AUC. Incluso hay quien reporta que los abusos de estos crecen mientras los de las FARC disminuyen por una política decidida de lucha.