miércoles, octubre 07, 2009

Gilad Shalit, una oveja entre lobos

Para todos aquellos que influenciados por el imperio mediático “Paliwoodiense” o por severos prejuicios que se enraízan en lo terrible de algunas ideologías o lo abyecto de muchos pasados le dedico este artículo. Va de mano decir que como todo este blog, es favorable a la libertad de pensamiento, a la libertad del individuo, la justicia, la ley y la lucha contra el terrorismo.

Hablo de Gilal Shalit el soldado israelí que fue apresado, secuestrado, por el brazo armado de Hamás en 2006 en territorio israelí y que desde entonces guarda cautiverio, como un Edmond Dantés redivivo, y que como consecuencia de su cárcel se originaron los sucesos terribles de la franja de Gaza de 2008-09 y las escaramuzas casi diarias en los territorios ocupados.

El caso es que Gilal Shalit está cautivo de Hamás que es el partido político que rige en la franja de Gaza, a despecho y a espaldas de Al Fatah en la “capital” del estado palestino Ramala. Observemos lo terrible, que un partido político, considerado como terrorista por la UE y EEUU, secuestre a un soldado y lo emplee como moneda de cambio para sus activistas/insurgentes/ terroristas en la cárcel. En este último intento de salvar la vida del soldado veinte presas palestinas han sido liberadas a cambio de un video donde se demuestre que Gilal Shalit se encuentra todavía con vida. Debemos pensar que para Israel la vida de su soldado como el de los otros soldados secuestrados, Ehud Goldwasser y Eldad Regev, representan la metáfora del propio estado de Israel en su totalidad. Los sucesos del pasado lejano y reciente no dejan a Israel albergar muchas esperanzas en la diplomacia internacional por lo que las acciones de autodefensa de Israel no siempre son ni todo lo agradable que pudieran ser ni todo lo legales que quisieran ser.

Quisiera que algún defensor de “estos” palestinos del fusil en la mano y la bomba en el estómago me indicase donde están ahora los derechos humanos o el derecho de las personas. Donde está el tratamiento de víctima, que sin duda merecen los civiles israelíes y palestinos en esta espiral de locura, sangre y muerte. Donde está ese sentido común más allá de la dinámica de la guerra, del terror y de lo absurdo a lo que, por desgracia todos están llamados.

Gilal es solo un joven en un mundo de lobos terribles que amenazan con devorarlo. Si le devoran, de alguna manera, nos devoran a nosotros y al sentido común como quisieron devorar a Ingrid Betancourt o a Ortega Lara o a muchos otros inocentes, robados, asesinados, masacrados, eliminados en la turbias cárceles de las dictaduras sudamericanas, de los gulags soviéticos o chinos, de los campos nazis o de pol pot, de la revuelta ruandesa, del genocidio balcánico, del secuestro terrorista.

Secuestrados, muertos en vida. Recuerdos del día de mañana.

Imagen: http://caltechgirlsworld.mu.nu/archives/images/gilad.jpg