miércoles, diciembre 23, 2009

América Latina, un horizonte gris

Escribía hace casi dos años una serie de artículos sobre América Latina (I, II, III) y en ell osintentaba comprender los movimientos sociales y políticos que se estaban dando en aquel momento de bonanza económica rampante. Habiendo sido superadas las dictaduras, a excepción vergonzante de Cuba, un universo de democracia y derechos se acercaba a América Latina.
Un futuro con miles de problemas de desarrollo, de pobreza, de esquilmación de recursos, de narcotráfico o violencia pero problemas que con la receta universal de la democracia podría superarse. También hablaba de la pulsión o tensión egocéntrica del presidente venezolano, Hugo Chávez Frías, que luego desarrollaría en una buena cantidad de artículos posteriores. Una tensión que cristalizaba en una necesidad injerente en otros países, sobre todo con Colombia, y en la voluntad de convertirse en el líder o caudillo "Bolívar", que a cambio interesado de petróleo barato y dólares de regalo, le dejaban hacer.
Era el ALBA bolivariano que nace para enfrentarse a las democracias liberales y en el fondo a EEUU cuya política en la zona desde hace décadas es miope y brusca, esperemos que con la esperanza "Obama" esto cambie. ALBA es una organización entre cuyos métodos y procedimientos no están los más democraticos y que tiende, como tiende Venezuela, a un autoritarismo perpetuo lindante con la dictadura siempre con tintes militares y bélicos y con nexos vergonzante con las FARC.
Pues hoy el panorama no es mucho mejor. Venezuela sigue su expansión escalando su posición verbal incluso atreviéndose a mentar la palabra guerra por el contencioso con Colombia a raiz de la posibilidad de bases americanas en el país. Se coloca como un factótum en la sombra de la patochada en Honduras , que al final ha acabado en la destitución ilegal del presidente Zelaya amparándose en un miedo a que se convirtiera en el brazo de Chávez. También se nota sentir su aliento en Ecuador, Bolivia, que renueva a Evo Morales como mandatario, Nicaragua, etc y casi se pudo notar en sus "internadas" en la democracia mexicana y peruana con dos candidatos López Obrador y Ollanta Humala que al fin y a la postre no fueron elegidos por los ciudadanos.
Esta versión radical de las izquierdas en América Latina pone en serios aprietos a la versión democrática y moderna que representaría Bachelet o Lula, dejamos a los Kirchner en otra categoría dificil de calificar. Ahora en Uruguay ha ganado el ex guerrillero José Mújica y uno de los primero gestos de éste ha sido acercarse al gran patriarca revolucionario Chávez, una vez retirado Fidel Castro de la vista política internacional del continente. En El Salvador un ex guerrillero de FMLN, Mauricio Funes parece sentirse atraido por la ayuda directa y publicitada de Chávez.
Poco a poco Chávez acumula acólitos, se salvaguarda ideológica y políticamente, al tiempo las exportaciones a EEUU de petróleo en tiempos de crisis hace que el "gran enemigo" no aborde la posibilidad de un coup de etat y América Latina sufre, se escala en violencias en tiempos donde los ingresos deberían dedicarse a otra cosa.
Esta es la expectativa cercana, al tiempo, Chávez refuerza su alianza con Irán en la esperanza de convertirse en la primera potencia nuclear por debajo del Río Grande. Como vemos las oportunidades para la amenaza son muchas, sin querer ser alarmista, y el futuro de Latinoamérica pasa por ellas, espero que no sea en clave de enfrentamiento bélico.

América latina, universo de pesadilla e ilusión. Recuerdos del día de mañana.

Mapa de la libertad en el mundo. En América Latina coincide casi punto por punto con los enemigos de Hugo Chávez: http://www.freedomhouse.org/template.cfm?page=289