jueves, diciembre 10, 2009

Aminatu Haidar, la muerte anunciada en el desierto diplomático


La huelga de hambre de la activista saharui Aminaut Haidar para que le sea permitida la vuelta al Sahara, regreso bloqueado por el gobierno de Marruecos, es un hito o quizás un escollo a las relaciones entre Marruecos y España o, incluso, entre la Unión Europea, de la cual España será presidente en 2010, y Marruecos.
Esta forma de presión, la huelga de hambre, como queja quizás irreflexiva y ciertamente peligrosa, no creo que modifique la posición de Marruecos y pone a España, antigüa potencia colonial frente a su antigua colonia del Sahara español, en una posición complicada sea cual sea el resultado fina.
Los años no han cambiado esta situación de bloqueo en el Sahara y el amigo/enemigo marroquí aprovecha cualquier circunstancia para reivindicarlas como propias, fundamentalmente para hacer suyos los recursos minerales que posee. El fin de la dictadura franquista con su endeblez política y un cierto sesgo contra ese colonialismo militarista del Sahara dejaron a los saharahuis a su suerte frente a la marcha verde marroquí que se apoderó, tras los acuerdos que dieron salida a la crisis, de dos tercios de la región. Mauritania se reservó el tercer tercio. También una cierta influencia del FLN argelino y del régimen libio en los campos de refugiados de Tinduf, y otros, hicieron que se montara una resistencia política y militar que cristalizó en el Frente Polisario.
La reivindicación de independencia del Sahara español, en las regiones de Sahia el Hamra, y Río del oro, topó con la inicial simpatía de los partidos políticos democrátivos en España, sobre todo los de izquierda, pero poco a poco y de manera constante fueron perdiendo ese apoyo hasta quedar solo sustentados por una parte de la izquierda más radical.
Hoy en día la situación de Marruecos como aliado de Europa, aliado norteamericano y puede que primer filtro o frontera al primer mundo europeo hace que es dificil que la situación del antigüo Sahara español cambie. La construcción del muro de separación de protección marroquí en el Sahara más la política agresiva contra activistas hace que no se puedan albergar muchas esperanzas. Mientras tanto muchos activistas del Frente Polisario cruzan disparos, declaraciones, o, como Aminetu Haidar, una huelga de hambre que pondrá en peligro su vida. El resultado es claro, el muro irrompible de la "real politik" que no cambiará la situación actual.

Marruecos, el Sahara, el pasado y el futuro en Recuerdos del día de mañana.

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2 comentarios:

Pedro Villarrubia dijo...

Buena reseña histórica, pero quizás algo fría y desesperanzada.

Desde luego, vivimos en un país que inventó la "colonización" y no aprendió nunca la "descolonización", como si hubiésemos inventado el matrimonio y no la separación, la lactancia y no el destete.

Respecto al Sáhara, los sucesivos gobiernos democráticos sólo han vivido el día a día, sin elaborar una política de estado y entre estados, estableciendo acuerdos internacionales según volaban los vientos (generalmente económicos) del momento, y olvidándose del pasado y de las personas. De las minorías.

Y es que llenándonos de datos objetivos nos olvidamos de las personas. En Canarias viven saharauis y también canarios que dejaron allí la infancia, amigos, viviendas, paisajes, cultura.

La huelga de hambre es una opción personal que ha sido usada muchas veces con diferentes fines y resultados. No puedo aventurar el final de la de Aminetu, tan solo desear no tenga un triste final.

bonhamled dijo...

Estoy de acuerdo contigo pero mi desesperanza solo refleja un realismo pesimista. AL final la cosa quedará en nada y puede costarle la vida.