lunes, enero 11, 2010

El cónsul de Sodoma la no biografía de Jaime Gil de Biedma


"Luego vino el invierno

El infierno de meses

y meses de afonía

y la noche final de pastillas y alcohol

y vómito en la alfombra

Yo me salvé escribiendo".

"Después de la muerte" de Jaime Gil de Biedma.

He intentado alguna vez escribir sobre Jaime Gil de Biedma, poeta, de la alta burguesía, amigo de bajos fondos, bisexual y atormentado, quizás con ese tormento de la clase social acomodada que vive la comodidad como cristales de cama de fakir en su alma poética ó como la puerta que le permitirá dedicarse solo al arpa de vate a pesar y disgusto de su familia burguesa. Es el contrapunto especular, al otro lado del espejo, del también arrebatado y terrible Jean Genet. Perteneciente a la generación del cincuenta, nació en 1929, sufrió todo el opacamiento y oscurecimiento del franquismo y de una sociedad que ni entendía a los poetas ni a los bohemios. El mismo no fue capaz de aguantarse en su pesimismo personal y derivado del paso del tiempo. y en un descreimiento sobre la sociedad que embocaba una transición a una democracia que no fue el sueño de quienes anhelaban el fin del tirano.

En estos días, el día ocho de enero, se estrena una película sobre la vida de Jaime Gil de Biedma, “El cónsul en Sodoma” y por lo leído y entendido parece que la cinta se ceba en los asuntos, y trasuntos, más escabrosos de su vida de su bisexualidad y de sus prácticas de riesgo físico y mental más que de la vida entera del poeta. Un biopic que se centra en lo “noticioso” en vez de lo noticiable: el poeta, su vida, su pensamiento, su obra y la relación entre todas ellas quizás implicando su vida sentimental y sexual en ello pero no siendo el eje o fulcro donde la historia rota. Por encima de controversias y de problemas y de la eterna discusión si la vida de alguien o la obra de alguien puede representarse en la pantalla sin hacer unas concesiones: al ritmo del cine, a la temática, al enfoque y el encuadre que, incluye como de día Susan Sontag, una actividad “política” en si misma, que traicionen la figura poliédrica, compleja, entera, del poeta.

Debo verla para firharne y dar, luego, mi opinión por lo pronto hace volver a la actualidad, aún por un camino discutible, la figura del poeta.

Cine, poetas, personas, versos y vidas en Recuerdos del día de mañana.

Vínculos de interés

Fotografía: http://www.cuarentones.org/biografias/biedma/indexbiedma.htm

Fotografía: http://fundaciontriangulo.es/educacion/dossier1998/imagenes/Gil.gif

3 comentarios:

Costrablanca dijo...

Viéndole, la verdad que Antonio Resines hubiera quedado calcado interpretando su papel...

Scotty dijo...

Hola! Yo sí que he visto la película. Una película muy interesante. No entro en si es una biografía fiel, o no, del poeta y si se detiene en aspectos que nos puedan parecer más o menos acertados. El cine (todo arte) tiene la grandeza de poder fantasear con la realidad y modificarla si lo cree conveniente. Vamos a ver una película y no un documental biográfico.

El cónsul de Sodoma es una película y como tal hay que juzgarla. a mí me ha gustado. Me gustaría saber tu opinión si la ves. En mi blog he escrito algo sobre ella. Tambien me gustaría saber qué opinas.

Tienes un sitio muy interesante, espero que nos sigamos leyendo. Me apunto a "seguidores" para tenerte más a mano. Te espero en el mío. saludos muy cordiales.

Saludos cordiales.

bonhamled dijo...

Muchas gracias por los comentarios.
Espero poder verla en breve.