jueves, julio 08, 2010

Marcha del orgullo gay como plataforma para otros


La semana pasada fue la marcha del orgullo gay, un referente reivindicativo y de alegría para un colectivo que ha sufrido discriminación y abuso por siglos. Sin embargo poco a poco esa celebración, y ese colectivo, se está convirtiendo en el escaparate o punto de vista de una clase favorecida y económicamente interesante para los poderes que no refleja la total realidad de los colectivos vindicantes.
Los días donde la vergüenza de ser homosexual debía ser, justamente, equilibrada con la manifestación "orgullosa" de la no-vergüenza se han marchado y la parada acaba siendo el prontuario básico de marcas de glamour, de empresas que son, o fingen ser, "gay-friendly" y de una cohorte de musculados y chocantes jóvenes trufados de famosos, famosetes, políticos, sindicalistas y todo lo que la ola/moda de una progresía entendida como una estética más que una ética que compete y completa de manera política y moral al ser humano. Por supuesto que tras esa imagen queda mucha desesperanza y mucha incomprensión en todo el mundo pero también un camino recorrido que ha dado visibilidad, respetabilidad y aceptación en la sociedad actual y no solo una pública ablución de moda frente a un colectivo de poder.
Esa es la gran pega que veo, además de la suciedad y el corte de calles que sufrimos todos, que al final los gays, lesbianas, y en menor medida los transexuales y bisexuales queden como los "divinos" discriminados olvidando todos aquellos que por otras causas son discriminados en una sociedad que siempre busca fronteras y sujetos a los que señalar.
Este año la polémica de la exclusión de los gays israelíes abunda más en este sentimiento: o bien la política vale más que la reivindicación primera o bien acabó de ser un festival de alegría y reivindicación para convertirse en el vocero de algunos, que dicen algo sobre otros siguiendo un guión de prejuicios muy conocido.
En los cinco años tras la aprobación del matrimonio homosexual se ha recorrido mucho, muchísimo, queda mucho por recorrer pero, también, se puede ayudar a otros para que puedan avanzar en sus derechos.
Ánimo por tanto a que la reivindicación se "simplifique" y sin perder sus señas de identidad se convierta en una plataforma de queja necesaria frente a otros abusos, en otras personas. Queda mucho por andar en muchos caminos. Recuerdos del día de mañana.

1 comentarios:

Leila Nachawati Rego dijo...

Estimado Bonhamled,

Enhorabuena por la entrada y por el blog, acabo de descubrirlo y lo que he leído está muy bien. Discrepo contigo en la última parte de esta entrada y me gustaría insistir en el hecho de que no se ha excluido a los gays israelíes como enfatizas, un punto importante y que hay que tratar con rigor para no añadir más confusión al tema. De hecho miembros de este colectivo de Israel y Palestina fueron recibidos como invitados de honor en esta fiesta: http://www.pazahora.org/PalestinaIsraelOrgullo2010.html

Lo que se rechaza es la carroza que representa a Tel Aviv institucionalmente (políticamente, por tanto) y que se ha negado a cumplir lo que se le pedía: condenar la ocupación y el apartheid que Israel impone sobre los palestinos, igual que se hizo en su día con Sudáfrica, lo que terminó haciendo caer un régimen discriminatorio. La campaña es parte de un boicot que suscriben intelectuales y activistas en todo el mundo y que busca presionar por el cese de una ocupación ilegal e inhumana. Ya que nuestros representantes políticos no promueven la defensa de los derechos humanos, es una victoria que desde la sociedad civil se apoye a otros colectivos oprimidos, una reacción de lo más lógica y natural ante los abusos a otros seres humanos. Si la defensa en global de los derechos humanos no es el sentido de un colectivo oprimido, realmente no entiendo cuál puede ser.

Gracias de nuevo, y saludos

Leila