martes, septiembre 28, 2010

El experimento Tuskegee. La medicina contra el ser humano

El otro día leía sobre el experimento de Tuskagee. Un ejemplo más de como el avance de la ciencia, la medicina, puede ir en contra de la propia esencia del ser humano.
Entre 1932 y 1972 se llevó a cabo un estudio clínico sobre la sífilis en 339 negros pobres y casi analfabetos en el estado de Alabama. Se observo el avance de la sífilis, con el fin de conocer sus efectos, sin curarles con la penicilina que era el medicamento ya establecido para el tratamiento de la enfermedad. Esto les ocasionó terribles dolores y la muerte a un buen número de ellos.
Los pacientes fueron reclutados con engaños y a cambio del "tratamiento médico gratuito" y comida fueron comparados con oro grupo en blanco para ver la comparación durante los años.
Sin llegar a compararlo con los experimentos durante la Alemania nazi o las esterilizaciones masivas que hubo en los países escandinavos durante los 50 y 60, vemos como la ciencia, despojada de cualquier comportamiento ético acaba perdiendo lo que debe ser tu timón principal: el ser humano y su dignidad como medio y como fin. De este hecho se hizo, incluso, una película contando los sucesos y excesos cometidos.
Pasados los años incluso el presidente Clinton hubo de disculparse por el abominable experimento pero quedó en los anales de la historia médica de lo que no debería ser una experimentación médica ni un comportamiento deontológico correcto. Como vemos ni la mala praxis médica solo existió en la Alemania nazi ni en los países democráticos y civilizados están vacunados contra el abuso a los más indefensos.
Médicos, medicinas y la ética del ser humano. Recuerdos del día de mañana.

4 comentarios:

Goathemala dijo...

No tenía ni idea del experimento, gracias.

Poderosas compañías farmaceúticas están experimentando nuevos medicamentos en África con técnicas muy similares a las descritas.

Saludos.

Piedra dijo...

En nombre de la ciencia, sobre todo las industrias farmacéuticas y médicas hacen autenticas atrocidades con infinidad de animales.
A veces incluso con personas, ya que este no es un hecho aislado en la historia, sin tener que remontarnos como mencionas a prácticas con prisioneros de guerra.
Para mi es tan brutal hacerle esas barbaridades a tu propia especie o a cualquier otra que consideremos desechable.
Hay otro modo de probar medicinas y tratamientos y debemos tender a ellos aunque sean menos rentables.

Recuerdo otro caso similar en el que una población estadounidense fue expuesta deliberadamente y en secreto, durante años a pequeñas dosis de radiación para ver su evolución.
También se hizo con pesticidas y determinados minerales añadidos en la red de agua potable.
En fin, todo por el conocimiento.

Javier Sanz dijo...

Hoy en día hay cobayas humanas voluntarias que, a veces, alcanzan el grado de "profesional".

Piedra dijo...

Mas de lo mismo:

http://www.20minutos.es/noticia/831207/0/clinton/guatemala/sifilis/