miércoles, abril 13, 2011

Encausados, imputados y condenados en las listas electorales: un abuso

"La mayoría de los implicados concurren en las filas del Partido Popular, con más de un 50 por ciento, y del PSOE, con un 35 por ciento". Vía Boixblog.

España es un país sorprendente. Además de la crisis asesina y voraz y de los partidos que o bien la niegan hasta la excomunión o la magnifican hasta el bigbang existe el fenómeno de la corrupción. Ampliado, corregido, aumentado por el execrable jubileo de ladrillos, recalificaciones y mercado inmobiliario en taumaturgia de los últimos años.
En estos días y con las listas electorales para las municipales vemos que están plagadas de esos imputados, encausados, incluso algunos ya condenados por corrupción, prevaricación y toda una lista de apellidos que son casi los oximorones evidentes de los políticos que se dicen siempre leales, siempre limpios.
"El año 2010 se cerró con más de 700 investigaciones judiciales sobre casos de corrupción en España, implicando a miles de funcionarios y cargos públicos". Vía Público.
Los partidos políticos controlados por familias, secciones, líneas ideológicas, se mecen en la música de estas tribus dentro de las tribus mayores de los partidos y controlan sus taifas. Ocurre en la Comunidad Valenciana, ocurre en Castilla y León, ocurre en Andalucía y en mil sitios más donde corrupción, poder y política están tan íntimamente unidos que es imposible separarlos.
Este es el fenómeno de la democracia en España, corrupciones que luego no tienen ningún precio político y casi ninguno administrativo ni civil o penal. Una democracia gratuita donde los que pagan son los que menos tienen.
De nada sirve que los ciudadanos nos quejemos- Se han recogido más de 100.000 firmas en una campaña de Avaaz, contra este abuso y este retorcer la democracia hasta emplearlo en el beneficio público con la alevosía inminente de la evidencia y la impunidad de la prebenda del propio partido y de un sistema que ni tiene un patrón legal para la eliminación de estos sujetos, que se agarran a mil argucias dentro de unos delitos de difícil comprobación, ni tampoco un procedimiento ético para no manchar la política más aún. Es más, se emplea, a despecho del sentido común y de la "vergüenza torera" contra los adversarios políticos.
"Ocho de cada diez españoles piensan que los partidos son corruptos o muy corruptos": Vía Público.
Dan igual los mil gurteles, los mil "Ivanes Chávez", Millets y otra miríada de corruptos, corruptitos y corruptones a ojos vistas, la ley, lenta, dictaminará, si puede, tarde y entonces todo habrá quedado en nada. Bueno, en algo si, en un descrédito mayor aún y en una democracia que no puede regenerarse, que no puede dar soluciones nuevas a los problemas porque los vicios y servidumbres siguen evidentes y palpables.
Corrupciones, políticos, elecciones en Recuerdos del día de mañana.
Campaña de Avaaz para evitar la corrupción en la política: http://www.avaaz.org/es/spain_clean_up_politics?fp

2 comentarios:

Ángel Castellano dijo...

Todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario. ¿Cuántos y quienes se presentan como candidatos habiendo sido declarados culpables y con causas pendientes contra la justicia?

bonhamled dijo...

Solo hace falta seguir las hemerotecas son muchos, de entre los encausados cientos, de los condenados decenas. Creo que para gestionar lo público no solamente se ha de suponer la inocencia sino además no tener sospechas. En cualquier caso y si estas se resuelven el puesto puede ser vuelto a ocupar u ocupado por primera vez.
Lo que está ocurriendo en la Comunidad Valenciana o en Andalucía es de una desverguenza sin par que se apoya en que la justicia o bien no encuentra nada, lo que no se pierda no se buscará, o bien aunque se encuentre las sentencias serán tan tardías y nimias que serán irrelevantes. Y todo ello se refleja en la gestión con los ciudadanos.
Presunción de inocencia si. Pero en los cargos públicos ni uno solo con causas pendientes.