martes, abril 26, 2011

Indignación con los partidos políticos

El descrédito de los políticos españoles no tiene fin, por mucho que digan las estadísticas que suban o bajen. La pésima gestión del gobierno de Zapatero, pero no a la zaga de otros gobiernos autonómicos de signo contrario nos ha llevado a una crisis que está siendo dolorosísima y donde nos estamos dejando en la cuneta algunos logros sociales y laborales que costó un siglo conseguir.
Sin embargo en el reino de jauja de los políticos y los partidos todo se reduce a la siguiente escaramuza, el siguiente encontronazo, o efecto mediático. Todo es una pantomima donde el bien del ciudadano queda en un segundo, o tercer, término frente a la rentabilidad política de "sus señorías" para las próximas elecciones, el próximo teatro donde entretenernos.
La campaña #Nolesvotes se queda corta para esta grey de politicastros que llenan sus palabras de ideas huecas y, al final, todo queda en nada, en política de salón, en intereses espurios y desconocidos, en imputados y en vergüenzas públicas de sus vicios privados pero conocidos.
Para dar un poco más de empuje a esta idea simplemente traigo dos titulares recientes:
El Consejo de Europa pone de manifiesto la evidente debilidad frente a la corrupción de los partidos políticos españoles por su financiación ya sea directamente o mediante fundaciones que se encuentran en situación de debilidad frente a los bancos. Actualmente no se conocen los créditos de los partidos, ni tampoco se establece un criterio contable que permita comparación evitando zonas oscuras.
Los partidos no tienen control de sus cuentas procedimentado ni, tampoco, están sujetos a auditoria. Si a esto sumamos que el Tribunal de Cuentas no tiene recursos suficientes para poder controlar la contabilidad de los partidos y que el régimen sancionador es inexistente nos deja un escenario donde casi cualquiera puede acercarse a un partido y hacer una "donación" a cambio de algunos "posibles" favores pagaderos en el futuro.
Aunque tampoco es necesaria esa "corrupción orgánica" si quiere simplemente puede acercarse al carguete de turno, o "satélite" y presentar su carta de favores. Hablo del asunto Gürtel como podría hablar del asunto del hijo de Cháves o de otros mil mas, después y en el caso de que se descubra, siempre sera inocente, y en el que caso que prospere, que no prosperará, se quedará en una muy olvidable agua de borrajas.
A este sentido y para glosar, aún más, la situación respecto a las cajas de los diferentes partidos políticos, traigo este segundo vínculo:
A esta suma de deudas habría que añadir las que tiene cada partido con los bancos, y que de cuando en cuando se van "perdonando" no se sabe a cambio de que.
Ahora vemos como las cajas, llenas de miembros de partidos políticos, han ido beneficiando a partes iguales al partido y a los cercanos, muchos de ellos constructores, que han llenado el país de pabellones deportivos, aeropuertos, universidades todos ellos vacíos como el concepto de lo público que tienen algunas personas en los partidos políticos.
Este es el panorama de los partidos, servidumbres evidentes con bancos y cajas, y, además opacidad en sus cuentas.
Sin embargo no ocurre nada, acudimos callados como ovejitas al espectáculo de la exageración de la estadística que es la democracia, como decía Borges, con el silencio marcado en los labios y la vergüenza ante el espectáculo de trile que en muchas ocasiones percibimos.
Cada vez que veamos en televisión en show multitudinario y televisivo de la política: mítines, campañas, etc, recordemos que lo pagamos los ciudadanos y a cambio de algo que todavía no sabemos y que nos costará.
Díganme ustedes si no es para indignarse.
Políticos, políticas y procesos electorales. Recuerdos del día de mañana.

1 comentarios:

maty dijo...

Lo más triste es que millones de españoles validan el corrupto sistema español votando a la partitocracia gobernante que nos ha traído hasta aquí.

Al final siempre vuelvo una y otra vez a lo mismo: la importancia de los principios y valores. Con la generalización del TODO VALE se han venido abajo todos los frenos morales/éticos de antaño, con lo que la situación sólo puede ir a peor.

Resumiendo, para mí, tras tres décadas de "democracia", los votantes del sistema establecido son CULPABLES de la situación política y económica.