jueves, julio 14, 2011

El fin de la era espacial

Con el despegue del último vuelo del transbordador Atlantis hacia la estación espacial internacional se cierra la carrera espacial que comenzó en la guerra fría de la URSS y EEUU por llegar a la luna. Su fin inicial era la propaganda y ha muerto acabada por los enormes caudales económicos necesarios y la retirada en la práctica de la URSS, y su heredera Rusia, pero significó un gran desarrollo científico y técnico asociado. Se detiene el avance de la ciencia arrastrado por esa guerra que salvo en el tercer mundo era de tarjeta de visita, propaganda y espías y check points charlies, y Karla, el superespía que John Lecarré dibujó con la mente en Markus Wolf el todopoderoso superespia de la República democrática alemana.
Ahora que el comunismo ha muerto y el capitalismo ha mutado en una crisis globalizada y extrema, que ha fagocitado hasta a sus detractores, no tiene sentido acudir a las estrellas para encontrar el cielo, algunos lo encontraron en la maravilla de la especulación. Tampoco vale de nada arriesgar fama y fortuna en llegar a astros inhóspitos, basta con revisar los periódico de economía, las declaraciones ríspidas de líderes del FMI y de BCE y las advertencias acíbares de las agencias de calificación para saber que el infierno silencioso y anóxico de la muerte es simplemente la supereconomía actual.
Muere el programa de la era espacial, puede que solo los taikonautas chinos, necesarios de propaganda, sobrevivan, la ciencia y la ingeniería se resentirá, la paz no habrá crecido.
Espacios cercanos, propagandas cercanas, estrellas tan lejanas como antes. Recuerdos del día de mañana.

1 comentarios:

Eduardo Collado dijo...

Me quedo con esta frase "no tiene sentido acudir a las estrellas para encontrar el cielo, algunos lo encontraron en la maravilla de la especulación" es genial y creo que resume todo.