domingo, agosto 28, 2011

Arturo Castellanos, un héroe salvadoreño


Escribo, de cuando en cuando, de héroes. Personas que sentados en su domesticidad más diaria consiguen hazañas que merecerían estar entre los trabajos de Hércules: por su entrega a los demás, por el riesgo propio, por lo moralmente exigible, para todos, pero inalcanzable, para la mayoría, que es nadar contracorriente, rebelarse contra lo injusto, lo éticamente fétido y lo humanamente asesino aún a costa de su propio perjuicio.
Hoy traigo al salvadoreño Arturo Castellanos otro de aquellos justos de Yad Vashem que logró salvar, con riesgo personal, a 40.000 personas cuyos descendientes hoy, probablemente multiplicados por cinco o seis son capaces de tener un presente y un futuro fuera de aquellas garras asesinas y homicidas.
Personas como estas hacen recobrar, durante, un instante, la confianza en esta humanidad siempre incomprensible en su egoísmo sin fondo.