
Hace un tiempo escribí sobre las elegías, esos cantos patéticos de pérdida del ser querido. Hoy traigo uno más, dulce y amargo, como la nostalgia y la melancolía. Arrastrando esa semilla sonriente y mortal que puede ser el comienzo de la tristeza y el desánimo: "Adios Nonino". El tango, que casi da categoría a todo el estilo, escrito a la muerte de su padre por Astor Piazzola. Una melodía dulce y que como el fluor se introduce en los huesos para hacerlos quebradizos.
Me recuerda a mi padre, mi particular Vicente Piazzola, padre de Astor, y esa tristeza atemperada, sin ceremonia de duelo, que todavía hoy, diez años después recuerdo amargamente.
Músicas que evocan, sinestesias de musa, realidades del día a día.
Ejecución del tango por Astor Piazzola: http://www.youtube.com/watch?v=QCmP4bEJfOg&feature=BFa&list=PLA004F679D07391C8&lf=mh_lolz&index=104
1 comentarios:
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Literatura/Todos/Santos/elpepicul/20111101elpepicul_1/Tes
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