martes, septiembre 20, 2011

Caín de José Saramago

Acabo de terminar el libro “Caín”, de José Saramago. La epopeya del primer asesino de la historia bíblica, Caín, y los hechos que le llevaron a serlo, comenzando por el pecado cometido por sus padres Eva y Adán. La maldición de Caín: vagar y vagar por el mundo y el tiempo, le llevó a conocer a Abraham, Sodoma, Lot, Lilith, Job, Josué, Noé y otros.

El libro abunda en un sentido del humor irreverente y un preguntarse por un Dios vengativo y algo infantil pero, en el fondo con un trasfondo algo irresponsable, y entrañable. Y lleva a preguntarse sobre el primer gran asesino o, quizás, por el primer gran asesino forzado, Caín, que emprende un viaje por una tierra de sangres, muertes, venganzas, pruebas de fe y de fidelidad que se antojan, como lo cuenta el autor, una crueldad muchas veces inútil. Nos referimos fundamentalmente a historias del antiguo testamento y nos hace preocuparnos por un Dios, rodeado de ángeles muchas veces desinformados y otras simplemente trabajadores de a pie de un cielo con clases sociales, que lleva su omnipotencia a un grado de capricho incomprensible por el marcado Caín.

Es mi primer libro leído de Saramago, le va a seguir en breve “El evangelio según cristo” y el “Ensayo sobre la ceguera” y el “Ensayo sobre la lucidez” empezados pero todavía no finalizados para conocer más al primer, y hasta ahora único premio Nóbel, portugués.

Que este libro, de humor, con toques naif con un poco de pimienta y sal, ocasione alguna llaga entre algunos que piensan que el concepto de Dios, es solo suyo o que la Biblia es un libro solo para sus hagiografías oficiales hace pensar en otros radicales, por desgracia más violentos y como el humor y la risa, como Aristóteles defendía como atributo de la razón.

El libro, por contraste, nos muestra la idea de Dios como un concepto cultural y enriquecido por el tiempo a partir de las interpretaciones del antiguo testamento hasta hacerlo en la actualidad un padre muy alejado de esa imagen que Saramago puede convertir en discutible.

Merece la pena leerse por ser irreverente un rato y por tomar algo de humor irreverente en la religión, lo cual no es común. Recuerdos del día de mañana.

Imagen: http://mujeresconestilo.com/libros-y-musica/cain-jose-saramago_7494.html

1 comentarios:

Marvid dijo...

Siempre es agradable un humor irreverente hacía un mal. Ser ateo es una licencia que tarde o tempano se paga. Es buen libro.