jueves, septiembre 01, 2011

Viejos cuentos de Castilla la Vieja. Miguel Delibes.



Termino la lectura, en el metro, de "Viejos cuentos de Castilla la Vieja" de Miguel Delibes (1960). Un autor, de los que más y mejor ha tratado al idioma de Castilla, con sus vocablos amplios y detallados, con su habla del campo, de la caza, huida de esas ciudades tan dada a los metalenguajes y a las simplificaciones. Pertenece a esos escritores que es necesario leer para conocer esta lengua que maltrato sus sutiles derivaciones y sus arquitrabes y arabescos con el que decir y contar. Han pasado a la historia sus relatos sobre la caza, el medio y Castilla como universo.
En esta colección de cuentos, catorce, se sigue la historia de una vuelta al pueblo por parte de "El Isidoro", a comienzo de los años sesenta y marca o cuenta los cambios o no cambios de un pueblo de Castilla desde el comienzo de siglo hasta esa fecha donde los observa con los ojos de haber visto mundo y haber prosperado en la vida.
Son cuentos de caza, de siembra, siega y recolección, de frutales pero también de pobrezas, supersticiones y durezas de gentes como el páramo castellano y sus inviernos: duras, parcas, cercanos, familiares y desconfiados.
Yo que me he criado y he vivido los veranos de Castilla tengo este habla, esta forma de ser y de sentir y este ver el mundo muy asimilado y, por tanto, estos cuentos como contados, en otras personas, en otras circunstancias, en otros nombres en mi persona
Literaturas de dentro hacia fuera. Recuerdos del día de mañana.