Buscando, buceando, por las páginas de música y de rememoranza de un futuro mejor, sinestésico, de lo que será la paz que deberá venir en Euskadi me encuentro con esta delicada y sutil canción de Kepa Junkera y Dulce Pontes "Maitia nun zira". Habla de un amor que se ha ido y de una promesa que se fue, se marchó, se alejó en clave de fado y de acordeón diatónico, la trikitixa.
Un amor que pudo haber sido de Eva un día, y otro día de Lilith. Un dolor abierto que pareció que no existía siendo un agujero en el pecho del tamaño de Orión. Un dolor por otro que prometió que te querría no una vez sino dos. Quien lo ha vivido sabe de lo que hablo.
Personas, otras, y personas, yo. Recuerdos del día de la mañana.
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