Hace unos días salía a la luz una banda neonazi en Alemania que durante catorce años se había dedicado a asesinar a diez extranjeros, turcos y un griego, y que a pesar de haber estado investigados por la policía nunca llegaron a ser detenidos. Al final murieron en el incendio de la casa y la sombra de un presunto espia llamado "pequeño Adolf" sobre vuela toda esta trama.
Si realmente era una trama o un montaje por los servicios secretos, si el final, carbonizados fue la forma de callar a quienes sabían demasiado de los manejos del estado o un verdadero ejercito seminal que actuaba en un presunto renacimiento de los más autoritarios no lo sabremos, quedará en la duda, pero una duda que nos lleva a pensar entre el leviathan terrible de los estados o el lobo doloso y terrible de una ultraderecha nazi que en Alemania tiene un mayor peso.
Lo últimos coletazos de esa ultraderecha siempre ultramontana y siempre asesina, pero embates que amenazan con ser más y más agresivos. La connivencia, aceptación o amparo del estado para con estos radicales siempre lleva a escenarios de terrible desconfianza e incertidumbre, como ocurrió en este país con los atentados de la Calle Atocha de 1977 donde la sombra de algunos policías, luego eliminada, paseó con demasiada cercanía respecto a los autores materiales.
La ultraderecha en Europa un miedo presente. Recuerdos del día de mañana.
3 comentarios:
por qué nunca se trata la ultraizquierda como un mal también?
La ultraizquierda es un mal también y sino ver en este blog el tag terrorismo o ETA, casi siempre trata de terrorismo de extrema izquierda.
Al terrorista no le hace la ideología sino los métodos antidemocráticos.
En cualquier caso se agradece la aportación.
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