miércoles, diciembre 21, 2011

El alcalde suertudo o el descaro de la corrupción

Un alcalde tinerfeño, Miguel Zerolo, ha sido agraciado con la lotería ciento cuarenta y cinco veces. Con los dineros que le tocaron en la lotería compró una finca por 52.000 euros que al tiempo le permutaron por 672.000 euros. ¡El milagro de los panes y los peces!.
Vemos como se multiplica el dinero y el patrimonio de un servidor público de manera taumatúrgica, maravillosa, todo ello con coincidiendo con los años de permanencia en la alcaldía.
Adivinamos con bastante claridad como se fragua el convoluto de la presunta corrupción, la venta de favores pagados con "agradecidos" décimos de lotería que "siempre tocan" los enjuagues que consiguen comprar "en barato" algo que después, se tasa en diez veces más de lo comprado, supongo que con la recalificación debajo del brazo.
Es la forma en la que el dinero fluye, se compran voluntades y se edifican en lugares donde no se debía y se compran los favores. Un signo de los tiempos donde la construcción ha puesto las bases del sistema económico, político y mediático.
Presuntos corruptos, seguros delincuentes. Recuerdos del día de mañana.

1 comentarios:

Javier Sanz dijo...

Ya podía ocurrir eso con los caudales públicos y no con los propios...